
Ante las recientes denuncias sobre supuestos pagos indebidos en viáticos y rechazos técnicos al proyecto de restauración, la Ministra Javiera Toro y la Seremi Patricia Pérez reafirmaron que el proyecto se encuentra bajo estrictos procesos de evaluación técnica y que, a la fecha, no se ha desembolsado ni un peso de recursos públicos, ratificando lo dicho por el seremi de Obras Públicas, Juan Papic.
La emblemática Iglesia San Antonio de Padua, Patrimonio Nacional gravemente afectado por un incendio en octubre de 2024, se encuentra en el debate público tras la difusión de denuncias sobre presuntas irregularidades en el proceso de reconstrucción. La controversia, iniciada por un medio local, cuestionaba un supuesto rechazo del proyecto por parte del Ministerio de Desarrollo Social (MIDESO) y apuntaba a un presunto gasto excesivo en viáticos y pasajes para funcionarios para trayectos internos.
La postura del MOP: «No se ha gastado ni un peso»
Ante estas acusaciones, el Seremi de Obras Públicas, Juan Papic, desmintió categóricamente cualquier anomalía, asegurando: «No se ha pagado un viático por caminar 11 cuadras, eso se lo puedo asegurar». Papic explicó que el proyecto se encuentra en etapa de anteproyecto de diseño y que, al no haberse asignado recursos para la ejecución, no existe gasto público ejecutado. Los conceptos de viáticos mencionados serían solo parte de las iteraciones técnicas presentadas por consultoras para su evaluación, sin que ello implique desembolso alguno.
La visión de MIDESO: Transparencia y evaluación técnica
La Ministra de Desarrollo Social, Javiera Toro, reafirmó la rigurosidad del proceso al señalar que toda infraestructura pública debe ser evaluada en el Sistema Nacional de Inversiones de su cartera. La Ministra confirmó que el proyecto está actualmente en «re-evaluación» y que, si bien ha tenido observaciones técnicas, el trabajo conjunto con la Dirección de Arquitectura del MOP es esencial para subsanarlas y garantizar que los recursos públicos lleguen efectivamente a la ciudadanía.
Por su parte, la Seremi de Desarrollo Social de Tarapacá, Patricia Pérez, reforzó este mensaje de transparencia desde el ámbito regional:
- Proceso normal de evaluación: Pérez aclaró que el proyecto sigue el curso habitual de cualquier iniciativa que ingresa al Banco Integrado de Proyectos, donde equipos evaluadores revisan montos y cantidades minuciosamente.
- Ausencia de ejecución financiera: La Seremi fue enfática al precisar que «no hay ningún peso asignado a este proyecto todavía» y, por tanto, «no hay nada respecto a pasajes o viáticos» que esté siendo pagado actualmente.
- Observaciones técnicas naturales: Explicó que los términos «EVE» (re-evaluación) u «OTE» (observaciones técnicas) son parte de un proceso normal de ida y vuelta con los formuladores para asegurar que el diseño cumpla con los estándares necesarios antes de proceder a futuras licitaciones.
El desafío del patrimonio
Pese a la controversia administrativa, el compromiso con la reconstrucción se mantiene. Las autoridades coinciden en que la complejidad de la obra, al ser patrimonial, exige estándares rigurosos bajo la supervisión del Consejo de Monumentos Nacionales.
Mientras la comunidad espera soluciones, la prioridad actual sigue siendo el diseño arquitectónico y la protección de los restos críticos de la estructura para asegurar que la futura reposición sea técnicamente sólida y respetuosa con su historia.







