
En entrevista exclusiva con Vilas Radio, el gobernador regional de Arica y Parinacota, Diego Paco Mamani, expresó un duro cuestionamiento al proceso de renovación de la concesión de Zofri hasta el año 2050, asegurando que se realizó sin consulta a la región y sin entregar información clara sobre las condiciones del nuevo contrato.
La autoridad señaló que Arica se enteró del acuerdo a través de la prensa y que, pese a participar en reuniones con el Ministerio de Hacienda, nunca conocieron el contenido definitivo del contrato ni las obligaciones que asumiría la empresa concesionaria.
“No vamos a firmar ni respaldar un proceso que no conocemos y que no es transparente”, sostuvo el gobernador, agregando que se rompió la confianza tanto con Zofri como con las autoridades centrales.
EXIGENCIA DE EQUIDAD PARA ARICA
Durante la conversación radial, Diego Paco recalcó que el sistema de Zona Franca nació para beneficiar tanto a Iquique como a Arica, pero que en la práctica la inversión y el desarrollo se han concentrado casi exclusivamente en Tarapacá.
Actualmente, explicó, Iquique cuenta con miles de usuarios, cientos de empleos y fuerte inversión, mientras que en Arica la presencia de Zofri es mínima. “No pedimos privilegios, pedimos igualdad de condiciones: si hay empleo e inversión en Iquique, también debe haberlo en Arica”, afirmó.
El gobernador insistió en que la región necesita que la concesión contemple compromisos reales de industrialización, generación de empleo y atracción de empresas para Arica.
“NO VAMOS A VALIDAR UN PROCESO ILEGÍTIMO”
En su declaración más categórica, Paco aseguró que el Gobierno Regional de Arica utilizará vías administrativas, legales y políticas para intentar frenar o revertir la renovación anticipada.
Además, cuestionó la rapidez con que se impulsa el acuerdo: “¿Por qué tanta prisa en dejar esto amarrado hasta 2050 si aún quedan años de concesión vigente? Algo no cuadra y eso genera muchas dudas”, señaló.
El gobernador advirtió que este conflicto no debe enfrentar a Arica con Iquique, sino que debe abrir un debate nacional sobre cómo se están tomando decisiones que afectan a ambas regiones. “Si se impone un contrato sin consenso, perdemos todos”, concluyó.
Finalmente, reiteró que Arica no será parte de un acuerdo que —según sus palabras— carece de transparencia y no garantiza desarrollo equitativo para la región, subrayando que su posición busca justicia territorial y oportunidades reales para la población ariqueña.







