BRASIL LLEGA A FEBRERO CON UN EMPATE TÉCNICO ENTRE LULA Y EL HIJO DE BOLSONARO A MESES DE LAS PRESIDENCIALES DE OCTUBRE

El hijo del exmandatario capitaliza el descontento tras el polémico homenaje a Lula en el Carnaval de Río y logra un 46,3% de intención de voto, superando por una décima al actual presidente. En solo dos meses, la ventaja de 12 puntos que ostentaba el líder del PT se ha esfumado por completo.
La carrera por el Planalto ha dado un giro dramático este febrero. Según el último sondeo de Atlas Intel, publicado por Bloomberg, Brasil se encuentra hoy dividido en dos mitades exactas. Flávio Bolsonaro, actual senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, ha logrado lo que parecía imposible a finales del año pasado: borrar la distancia con Lula da Silva y situarse en un empate técnico con un 46,3% frente al 46,2% del mandatario.
La caída libre de Lula y el «Efecto Carnaval»
La gestión de Lula atraviesa su momento más crítico desde que asumió el poder. En diciembre de 2025, el actual presidente lideraba con comodidad con un 53% de las preferencias; sin embargo, una serie de traspiés han minado su apoyo.
El punto de inflexión ocurrió durante el pasado Carnaval de Río de Janeiro. Un polémico homenaje a su figura, que incluyó una carroza representando a la «familia tradicional» dentro de una lata de conservas, desató la furia del electorado religioso y conservador. Las acusaciones de «campaña indebida» por la asistencia de Lula al evento y la percepción de una ofensa a los valores cristianos le han pasado una factura alta en las encuestas.
El ascenso del heredero del «Bolsonarismo»
Flávio Bolsonaro, de 44 años, ha sabido aglutinar el voto de la derecha mientras su padre, Jair Bolsonaro, cumple una condena de 27 años de prisión por el intento de golpe de Estado de 2023. El senador ha mantenido una lealtad férrea hacia su progenitor, lo que le ha permitido heredar su base electoral intacta.
A pesar de los roces internos en su sector —especialmente con su madrastra, Michelle Bolsonaro, a quien tildó de «autoritaria»—, Flávio ha logrado moderar su discurso para atraer al votante indeciso, pasando del 41% en diciembre al actual 46,3% en febrero.
Un escenario de incertidumbre
Con las elecciones fijadas para octubre, el estancamiento de Lula y el impulso de Bolsonaro sugieren una campaña de alta polarización. El análisis de Bloomberg destaca que el actual mandatario ha perdido terreno en sectores clave que antes lo apoyaban, mientras que la sombra de su antecesor encarcelado sigue siendo un motor movilizador para casi la mitad del país.







