
Tras ser inicialmente felicitada por el personal del recinto, la ganadora vio cómo el pago era anulado minutos después por supuestos fallos de sistema. El caso ya cuenta con una audiencia de exhibición de documentos fijada para abril de 2026, donde peritajes técnicos determinarán si el premio cumple con las reglas de juego autorizadas.
El pasado 11 de noviembre, las luces y sonidos de una máquina tragamonedas en el Casino de Viña del Mar anunciaron un premio histórico: $3.816.219.496. La ganadora, la empresaria Lilian Tumani, fue inicialmente felicitada por el personal, pero la alegría duró poco. Minutos más tarde, supervisores y técnicos descartaron el pago, argumentando que la cifra era producto de un error de software.
Cronología de una disputa millonaria
Ante la negativa del concesionario Casino del Mar, Tumani inició una ofensiva legal que ya se encuentra en manos de las autoridades:
- Reclamo inmediato: La afectada solicitó el resguardo de grabaciones y registros del equipo el mismo día del incidente.
- Respuesta oficial: El 21 de noviembre de 2025, el casino ratificó que no pagaría el premio, asociando el comportamiento de la máquina a una falla técnica.
- Acción regulatoria: El 3 de diciembre de 2025, se presentó un reclamo ante la Superintendencia de Casinos y Juegos (SCJ), organismo que ya despachó oficios exigiendo información al recinto.
- Cita en tribunales: Ambas partes están citadas para el próximo 15 de abril de 2026 a una audiencia de exhibición de documentos.
¿Qué dice la ley? El peso de la técnica sobre la pantalla
La resolución del caso no dependerá de lo que la empresaria vio en la pantalla, sino de la verificación técnica del resultado. Según expertos, existen dos escenarios posibles:
- Premio Legítimo: Si los registros del sistema y las grabaciones de CCTV confirman que el resultado obtenido coincide con la tabla de pagos y las reglas homologadas de la máquina, el casino está obligado a pagar.
- Jugada Irregular: Si se acredita una falla técnica que generó un resultado contrario a las reglas autorizadas por la SCJ, la jugada podría ser anulada bajo supervisión regulatoria.
Juan Ignacio Contardo, docente de Derecho de la UDD, explica que el Catálogo de Juegos considera como «jugadas irregulares» situaciones que contradigan las reglas publicadas. Por su parte, el abogado Sebastián Benedetti subraya que, como consumidores, los jugadores tienen derecho a información veraz y a que se cumpla lo ofrecido. «Si el casino sostiene que hubo un problema, debe demostrarlo y asegurar que esa falla no sea atribuible a su propia negligencia», señala.
De determinarse que la falla fue imputable al operador, la justicia podría obligar al pago total del premio más indemnizaciones por perjuicios.







