ESTADOS UNIDOS Y VENEZUELA: TRUMP ANUNCIA HISTÓRICO ENCUENTRO CON MARÍA CORINA MACHADO TRAS LA CAPTURA DE MADURO

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que recibirá la próxima semana en Washington a la líder opositora venezolana María Corina Machado, en un escenario marcado por la reciente captura de Nicolás Maduro y su esposa, y por el debate sobre el futuro político de Venezuela.
En medio de una de las semanas más intensas en la historia reciente del hemisferio occidental, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que recibirá en Washington D.C. la próxima semana a la líder opositora venezolana María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz 2025 y figura central de la resistencia contra el régimen chavista que dominó Venezuela durante décadas.
Este anuncio se produce en un contexto político explosivo: apenas días después de que fuerzas estadounidenses capturaran al ex-presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, durante una operación militar sin precedentes, la Casa Blanca ha iniciado un nuevo capítulo de relaciones con el país sudamericano.
La posible reunión entre Trump y Machado ha encendido las alarmas y expectativas tanto en Washington como en Caracas y otras capitales de América Latina, señalando que el destino político de Venezuela entra en un terreno de definición internacional.
“Estoy deseando saludarla”: Trump abre la puerta a Machado
En una entrevista con la cadena estadounidense Fox News, Trump —quien ha sido acusado en varias ocasiones de hacer declaraciones contradictorias sobre Venezuela— sostuvo que la visita de Machado es inminente y que él está preparado para recibirla en la Casa Blanca.
“Tengo entendido que vendrá la semana que viene y estoy deseando saludarla”, afirmó el mandatario, rompiendo semanas de silencio estratégico después de la captura de Maduro.
Más allá del saludo protocolario, Trump añadió un detalle que ha generado revuelo: dijo que “sería un gran honor” recibir de manos de Machado el Premio Nobel de la Paz que ella obtuvo en diciembre en Oslo, Noruega, un gesto que trasciende la diplomacia tradicional y se percibe como un símbolo político de magnitud.
En la misma entrevista, Trump calificó a Machado como “una persona muy agradable”, pero también reiteró un punto de vista más cauto: días antes había señalado que ella no tenía suficiente “apoyo o respeto dentro de Venezuela” para liderar un gobierno en un eventual cambio político.
Machado, el Nobel y un gesto de política global
María Corina Machado —quien no había tenido contacto directo con Trump desde que se alzó con el Nobel— se ha posicionado como la voz más visible de la oposición venezolana desde su exilio, y su figura ha sido variablemente vista con esperanza por unos y con escepticismo por otros.
Machado incluso expresó en entrevistas recientes que estaría dispuesta a “compartir su Premio Nobel” con Trump, si éste lo considerara un acto de unidad política tras la convulsión que ha vivido Venezuela.
Este potencial gesto diplomático —más que simbólico— ocurre justo en el momento en que Estados Unidos se enfrenta a la reconstrucción política y económica de su vecino: desde la captura de Maduro hasta la libertad de varios presos políticos en Venezuela bajo presión internacional.
Un viraje en la política de Washington hacia Caracas
La agenda de Trump en relación con Venezuela ha tenido matices cambiantes en los últimos meses. En las últimas semanas, el presidente estadounidense también ordenó la cancelación de una segunda ola de ataques militares, citando cooperación del gobierno venezolano en ciertos aspectos diplomáticos y el desbloqueo de infraestructura clave como la petrolera, clave para la economía venezolana.
A la par, en Washington se debate la reconstrucción futura de Venezuela, incluyendo encuentros con grandes ejecutivos petroleros para potencialmente invertir más de 100 mil millones de dólares en el sector energético si se estabiliza políticamente el país.
El posible encuentro con Machado se produce también en medio de decisiones estratégicas sobre quién liderará Venezuela en el futuro cercano, con una figura interina —la vicepresidenta y ahora mandataria en funciones, Delcy Rodríguez— en medio de la transición.
¿Qué se juega en Washington?
La reunión proyectada para la próxima semana representa mucho más que un saludo cordial entre líderes. Es un cruce de símbolos, intereses geopolíticos y narrativas sobre el futuro de un país que ha sufrido décadas de crisis:
- Para Trump, es una oportunidad de colocar su sello personal en la política hemisférica tras una operación militar y una postura firme contra Maduro, allanando el terreno para una reconstrucción que menciona incluso la industria petrolera.
- Para Machado, que emergió internacionalmente tras ganar el Premio Nobel de la Paz en 2025, es una confirmación de presencia en el tablero diplomático global, un espaldarazo para su papel como voz de la oposición venezolana y figura clave en la transición.
- Para la región, el gesto podría marcar un nuevo ciclo de relaciones entre Estados Unidos y América Latina, después de años de tensiones, sanciones y rupturas.
Una visita que todos observan
La fecha exacta todavía no se ha anunciado oficialmente, y las agendas de Trump y Machado deberán coordinarse con atención mediática global, equipos de seguridad, y representantes de países aliados y vecinos. Cuando María Corina Machado cruce el umbral de la Casa Blanca la próxima semana, lo hará como una figura que combina lucha política, reconocimiento internacional y un papel inesperado en el futuro venezolano.
Estados Unidos —y gran parte del mundo— observará ese saludo inicial entre dos protagonistas clave de un momento que podría definirse como el preludio de una nueva era en las relaciones entre Caracas y Washington.







