
A través de la iniciativa «Puerto Sin Barreras», TPA incorporó a cuatro colaboradores en áreas operativas y de mantención, duplicando la exigencia del 1% legal. El proceso sumó el respaldo del SENCE y talleres de sensibilización que las autoridades regionales destacaron como ejemplo para otras empresas del sector.
El Terminal Puerto Arica (TPA) decidió ir más allá del cumplimiento administrativo. A través de su programa «Puerto Sin Barreras», la compañía logró incorporar a cuatro nuevos colaboradores con discapacidad, alcanzando un 2% del total de su dotación laboral. La cifra duplica el 1% que exige la legislación vigente a las empresas con más de 100 trabajadores.
El proceso no se limitó a abrir vacantes. TPA estructuró una estrategia que incluyó talleres de sensibilización interna con un 94% de satisfacción entre el personal, junto a un esquema de acompañamiento continuo para asegurar una adaptación real en los puestos de trabajo.
Alianza clave con la Plataforma Laboral del SENCE
Para llevar adelante las contrataciones, TPA trabajó coordinadamente con el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE). A través de su equipo multidisciplinario —integrado por profesionales de las áreas de personas y salud ocupacional—, el puerto ejecutó el reclutamiento y la selección de los postulantes.
El impacto del trabajo conjunto fue constatado en terreno por autoridades regionales. La seremi del Trabajo y Previsión Social, Belén Núñez Ormeño, junto al director regional (s) del SENCE, Mario Cortez Rojas, visitaron las instalaciones portuarias para conocer el modelo operativo y reunirse con ejecutivos de la compañía.
«Vemos cómo ha sido efectivo el trabajo a través del SENCE regional. Hoy las empresas tienen una obligación legal del 1% y en TPA han aumentado ese porcentaje al 2%. Felicitamos esta iniciativa y seguimos a disposición para que se generen estas oportunidades», destacó la seremi Núñez.
Capacitación e intermediación con resultados medibles
Desde el SENCE resaltaron el valor de completar todo el proceso de formación e inserción. Mario Cortez subrayó el caso de una de las trabajadoras integradas al terminal, quien concretó todo el recorrido formativo a través de la Plataforma Laboral del servicio.
«Logró hacer el circuito completo de capacitación e intermediación. Para nosotros como servicio es relevante la inclusión laboral y esperamos que este tipo de casos se puedan replicar en más empresas de la región», señaló el director regional (s).
Cambios culturales y roles operativos en faena
Por su parte, el subgerente de Personas y Sostenibilidad de TPA, Daniel Romero Montesinos, enfatizó que la iniciativa responde a una transformación interna que busca consolidar un modelo de desarrollo sostenible centrado en las personas.
«Fue una instancia muy beneficiosa para compartir aprendizajes sobre cómo hemos ido modificando nuestra cultura para seguir creciendo como un terminal sostenible, entendiendo que el desarrollo también va por el crecimiento de las personas», explicó Romero.
Los nuevos puestos de trabajo inclusivos no se quedaron en labores simbólicas, sino que cubren áreas operativas clave de la empresa:
- Asistente Administrativa de Mantención
- Digitador(a) en Antepuerto
- Capataz en Operaciones Terrestres
La experiencia de TPA marca un antecedente en la industria portuaria del norte del país, demostrando que la articulación entre el sector público y la empresa privada permite abrir espacios laborales estables y con respaldo técnico.




