
Factores como migración, violencia, consumo precoz de alcohol, falta de acceso a salud y vulnerabilidad social fueron identificados como elementos clave detrás del aumento de embarazos en adolescentes del norte chileno.
Aunque Chile ha registrado una disminución sostenida en las tasas de fecundidad durante los últimos años, la realidad en el norte del país continúa generando preocupación entre especialistas en salud pública. La Región de Tarapacá lidera actualmente el ranking nacional de embarazo adolescente, situación que encendió las alertas de pediatras y profesionales de salud, quienes llamaron a reforzar la educación sexual, la consejería especializada y el acceso gratuito a métodos anticonceptivos de larga duración.
El análisis fue expuesto durante la “Jornada de Buenas Prácticas para el Uso de Anticonceptivos de Larga Duración”, actividad organizada por el Servicio de Salud Antofagasta (SSA) y dirigida a funcionarios de Atención Primaria de Salud (APS) de distintas comunas de la macrozona norte.
TARAPACÁ PRESENTA LA MAYOR TASA DEL PAÍS
Según datos entregados por la doctora Valentina Torres, la Región de Tarapacá registra actualmente una tasa de embarazo adolescente de 4,1%, posicionándose como la más alta a nivel nacional.
Detrás aparecen Antofagasta con un 2,9%, y Arica y Parinacota con un 2,8%, cifras que mantienen al norte del país como la zona con mayores indicadores en esta materia.
“Somos nosotros en el norte quienes estamos elevando las tasas nacionales. Por ello, es crucial reforzar la consejería en sexualidad y el uso de métodos anticonceptivos”, sostuvo la especialista del Hospital Regional de Antofagasta.
La profesional explicó que, pese a la disminución general de embarazos adolescentes en Chile, persisten importantes brechas territoriales y sociales que impactan directamente en las regiones del norte.
ESPECIALISTAS ADVIERTEN FACTORES MULTIFACTORIALES
Durante la jornada, los especialistas señalaron que el fenómeno responde a múltiples factores sociales, culturales y económicos que influyen directamente en la salud sexual y reproductiva de adolescentes.
Entre ellos, mencionaron procesos migratorios, diferencias culturales sobre sexualidad, barreras de acceso al sistema de salud, falta de información y contextos familiares o comunitarios complejos.
La doctora Torres enfatizó además la necesidad de avanzar hacia una consejería sexual basada en la empatía y el acompañamiento.
“Cuando hay información concreta, se puede postergar el inicio de la vida sexual o bien iniciarla en un contexto seguro. El objetivo es involucrar al adolescente en su autocuidado y visibilizar el consentimiento, escuchando sin juzgar”, afirmó.
PREOCUPA BAJA UTILIZACIÓN DE MÉTODOS MÁS EFECTIVOS
Uno de los aspectos abordados durante la capacitación fue la diferencia existente entre los métodos anticonceptivos más utilizados por adolescentes y aquellos que presentan mayor efectividad.
Actualmente, el preservativo continúa siendo el método preferido entre jóvenes de 15 a 19 años, alcanzando una utilización cercana al 91%. Sin embargo, especialistas recordaron que su efectividad real ronda el 87% bajo condiciones de uso habitual.
En contraste, los llamados métodos anticonceptivos reversibles de larga duración (LARC) —como implantes subcutáneos y dispositivos intrauterinos— presentan una efectividad cercana al 99,95%, aunque solo son utilizados por cerca del 9,6% de los adolescentes.
Ante este escenario, las autoridades sanitarias buscan aumentar significativamente el acceso a este tipo de métodos gratuitos dentro de la Atención Primaria.
META REGIONAL APUNTA A MÁS DE 8 MIL ADOLESCENTES
La referente técnica del Programa de la Mujer y Salud Sexual y Reproductiva del SSA, Sonia Casanova Pérez, explicó que la estrategia nacional pretende alcanzar cobertura anticonceptiva en el 25% de los adolescentes entre 15 y 19 años.
En términos regionales, la meta equivale a aproximadamente 8.500 jóvenes dentro de una población cercana a 34 mil adolescentes.
“En 2025 se logró llegar a 7.000 usuarios”, indicó la profesional.
Entre los métodos destacados durante la capacitación aparece “Implanon”, un implante subcutáneo insertado en el brazo que libera hormonas durante tres años y posee una efectividad superior al 99%.
VIOLENCIA, ALCOHOL Y ENTORNOS COMPLEJOS AGRAVAN EL ESCENARIO
Otra de las exposiciones estuvo a cargo de la doctora Krystel Iratchet, quien advirtió que las conductas de riesgo y vulnerabilidades psicosociales tienen un impacto directo en la adherencia a métodos anticonceptivos y en la salud sexual adolescente.
Según explicó, más del 50% de los adolescentes en la región reconoce haber consumido alcohol antes de los 15 años, mientras que un 17,5% declara haber sido víctima de violencia sexual.
Además, cerca del 47% asegura vivir en barrios catalogados con violencia crítica.
“Esta vulnerabilidad estructural impacta directamente en las decisiones reproductivas”, sostuvo la especialista.
La pediatra agregó que las experiencias adversas en la infancia no solo afectan la salud mental, sino que también aumentan significativamente las probabilidades de inicio sexual precoz y embarazos no planificados.
CAPACITACIÓN BUSCA FORTALECER RESPUESTA EN APS
La actividad organizada por el Servicio de Salud Antofagasta reunió a equipos de Atención Primaria de Mejillones, Sierra Gorda, Taltal y Antofagasta, quienes reforzaron conocimientos y estrategias para enfrentar el embarazo adolescente y mejorar el acceso a métodos anticonceptivos.
El objetivo central de la jornada fue fortalecer la capacidad de respuesta de la APS frente a un fenómeno que continúa impactando con fuerza a las regiones del norte del país.




