
El Consejo Regional de Tarapacá aprobó más de $337 millones en recursos FNDR para implementar un centro de actividades físicas y recreativas para personas mayores en Iquique, iniciativa que en conjunto con aportes privados superará los $674 millones de inversión.
Mientras el año llegaba a su última sesión oficial, en la sala del Consejo Regional de Tarapacá no se hablaba de balances ni despedidas. Se hablaba de futuro. Y ese futuro tenía nombre propio: “Tarapacá Viva: Envejecer con Dignidad”, un proyecto que apunta directo al corazón de una región que envejece y que exige respuestas más allá del discurso.
En la sesión plenaria realizada ayer martes 30 de diciembre, y presidida por el gobernador regional José Miguel Carvajal, el CORE aprobó destinar más de 337 millones de pesos de recursos regionales para la implementación de un Centro de Actividades Físicas y Recreativas orientado exclusivamente a las personas mayores, que funcionará en la comuna de Iquique.
Sim embargo, la cifra no se queda ahí. Gracias a un modelo de financiamiento compartido, el proyecto alcanzará una inversión total superior a los 674 millones de pesos, convirtiéndose en una de las iniciativas sociales más relevantes del cierre de año.

UNA ALIANZA QUE DUPLICA EL IMPACTO
La mitad de los recursos provendrá del Gobierno Regional de Tarapacá, a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR). La otra mitad será aportada por la Minera Doña Inés de Collahuasi, que comprometió un financiamiento equivalente, duplicando el alcance del proyecto.
La Corporación de Desarrollo Tarapacá será la unidad ejecutora de la iniciativa, encargada de llevar a la práctica una propuesta que busca algo más profundo que infraestructura: mejorar la calidad de vida de las personas mayores, combatir el sedentarismo y fortalecer la integración social en una etapa clave de la vida.
MÁS QUE EJERCICIO: AUTONOMÍA Y COMUNIDAD
Durante la presentación ante el pleno, la presidenta de la Comisión de Desarrollo Social del CORE, consejera Giovanna Trincado, desglosó los objetivos del proyecto, subrayando que no se trata solo de actividad física, sino de un enfoque integral del envejecimiento.
La iniciativa contempla programas físicos, recreativos y comunitarios, diseñados para reducir la incidencia de enfermedades crónicas, mejorar la movilidad, fortalecer la autonomía personal y combatir uno de los principales enemigos de la vejez: el aislamiento social.
El centro busca incentivar la participación regular de las personas mayores en actividades sistemáticas, seguras y adaptadas, creando redes de apoyo y espacios de encuentro que devuelvan protagonismo a un grupo históricamente postergado.
CIFRAS QUE HABLAN DE PRIORIDAD SOCIAL
El proyecto tendrá una duración de 18 meses corridos, contará con dos componentes principales y será ejecutado por un equipo multidisciplinario de 13 profesionales, entre especialistas en actividad física, salud, recreación y trabajo comunitario.
Se estima que 3.200 personas mayores se beneficiarán de manera directa, y un dato no menor: el 60% de ellas serán mujeres, reflejando una mirada con enfoque de género sobre la realidad del envejecimiento en la región.
UN MENSAJE POLÍTICO CLARO
La aprobación de esta iniciativa en la última sesión del año no fue casual. Marca una señal política concreta: el envejecimiento dejó de ser un tema secundario y pasó a ocupar un lugar central en la agenda regional.
En una región donde el índice de personas mayores crece sostenidamente, la decisión del CORE no solo autoriza recursos; instala una visión: la de una Tarapacá que entiende que la dignidad también se construye con movimiento, salud, comunidad y espacios pensados para quienes ya lo han dado todo.
Así, mientras el calendario avanza, Tarapacá da un paso firme hacia un modelo donde envejecer no significa detenerse, sino vivir con calidad, autonomía y pertenencia.







