
El Rotary Club Azapa entregó 678 pañales para personas mayores al Hospital Regional de Arica Dr. Juan Noé, donación que será destinada a pacientes adultos mayores hospitalizados en situación de vulnerabilidad, sin redes de apoyo ni recursos económicos.
En silencio, sin estridencias ni cámaras de espectáculo, pero con una convicción que pesa más que cualquier titular rimbombante, una caravana solidaria cruzó Arica con destino claro: el Hospital Regional Dr. Juan Noé. No llevaba discursos ni promesas, sino algo mucho más urgente y concreto: dignidad.
Fueron 678 pañales para personas mayores, entregados por el Rotary Club Azapa, un gesto que, aunque pueda parecer simple en números, se transforma en alivio diario para decenas de adultos mayores hospitalizados que enfrentan su estadía médica sin recursos económicos ni redes de apoyo.
La ayuda que sostiene lo esencial
La donación fue recibida por el equipo directivo y profesionales del recinto asistencial, quienes conocen de primera mano la realidad de pacientes que llegan solos, vulnerables y con necesidades básicas insatisfechas. Pañales que no siempre alcanzan, familias que no siempre están, y un sistema que hace esfuerzos constantes por cubrir lo indispensable.
Ahí, justo en ese espacio donde la urgencia no se anuncia pero se vive a diario, apareció el Rotary Club Azapa.
“El sentido de Rotary es estar disponibles, observar, detectar necesidades reales y actuar”, señaló su presidente, Enrique Reyes Díaz, quien subrayó que el servicio no es una actividad ocasional, sino una forma de entender la vida comunitaria.
“Desde que uno entra a Rotary sabe que la rueda no se detiene. Hoy fue el hospital, mañana puede ser otra urgencia social. Lo importante es estar”, afirmó.

Una historia de compromiso sostenido
Esta no es la primera vez que el club extiende la mano al principal recinto de salud de la región. En el pasado, ya habían realizado aportes significativos, como la entrega de equipos de oxígeno, respondiendo a requerimientos específicos levantados junto al propio hospital.
La lógica es clara: no donar por donar, sino aportar donde duele más.
“Algunas veces el aporte es grande, otras más pequeño, pero siempre nace de una necesidad concreta”, explicó Reyes, dejando en evidencia una forma de solidaridad que huye del asistencialismo y apuesta por el impacto real.
El motor silencioso: socios y comité de damas
La campaña de recolección de pañales se gestó al interior del club, con el compromiso activo de cada uno de sus socios y el respaldo permanente del comité de damas, encabezado por Mónica Sánchez, cuyo rol fue clave para concretar la iniciativa.
Trabajo coordinado, esfuerzo colectivo y una causa común: mejorar la calidad de vida de quienes más lo necesitan, incluso en los detalles que muchas veces pasan desapercibidos.
Un alivio concreto para quienes más lo necesitan
La donación fue recibida por la subdirectora administrativa (s) del hospital, Raquel Ayca, junto al equipo de la unidad de trabajo social, quienes destacaron el impacto directo que tendrá este aporte.
Los pañales serán destinados a personas adultas mayores hospitalizadas en situación de vulnerabilidad, pacientes que no cuentan con redes familiares ni recursos económicos suficientes, y para quienes este tipo de ayuda representa algo más que comodidad: representa cuidado, respeto y humanidad.
Cuando la solidaridad se vuelve noticia
En tiempos donde las noticias suelen girar en torno a crisis, carencias y conflictos, gestos como este recuerdan que la comunidad organizada sigue siendo una fuerza vital. No cambia titulares internacionales, pero sí cambia jornadas hospitalarias, noches más tranquilas y dignidades preservadas.
Porque a veces, la noticia no es lo que hace ruido, sino lo que sostiene lo esencial.







