
En un despliegue de vigilancia estratégica, la Cuarta Zona Naval desplegó unidades de superficie para controlar las operaciones de la embarcación extranjera. La Lancha de Acción Marítima «Chipana» lidera las tareas de verificación para asegurar el cumplimiento de las leyes nacionales y tratados internacionales.
La Armada de Chile, a través de sus unidades desplegadas en la Cuarta Zona Naval, mantiene un estricto control sobre las aguas bajo jurisdicción nacional. En las últimas horas, se concretó un operativo de fiscalización de alta relevancia tras detectar la presencia de un buque científico de bandera china operando en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) frente al litoral norte del país.
Vigilancia en tiempo real: El rol de la LAM «Chipana»
El operativo está siendo coordinado desde la Lancha de Acción Marítima (LAM) «Chipana». Su Comandante, el Capitán de Fragata, destacó que la misión principal es verificar que las actividades científicas y de navegación de la nave extranjera se ajusten estrictamente a las autorizaciones otorgadas por el Estado chileno y a los marcos legales internacionales.
«Nos encontramos realizando la fiscalización de un buque científico de bandera china que opera en aguas bajo jurisdicción chilena. Esta acción se ejecuta conforme a la normativa vigente, verificando que sus actividades se desarrollen de acuerdo a los permisos correspondientes», señaló el mando naval desde la zona de operaciones.
Resguardo de los intereses marítimos
Este despliegue no es un hecho aislado, sino parte de la vigilancia oceánica permanente que realiza la institución para:
- Garantizar la soberanía: Asegurar que ninguna potencia extranjera realice actividades no autorizadas en nuestro mar.
- Protección de recursos: Monitorear que la investigación científica no derive en la extracción ilegal de recursos o vulneración de la biodiversidad marina.
- Cumplimiento de tratados: Hacer valer los acuerdos internacionales suscritos por Chile en materias de libre navegación y derecho del mar.
Presencia permanente en el mar
Con este operativo, la Cuarta Zona Naval reafirma su compromiso con el resguardo de los intereses marítimos del Estado, manteniendo unidades listas para actuar en cualquier punto del área de responsabilidad, garantizando que el tráfico marítimo y la investigación científica internacional se desarrollen bajo los más altos estándares de legalidad y respeto a la soberanía nacional.







