
En la víspera del cambio de mando, Rodrigo Paz visitó la calle Los Espinos, el lugar donde vivió el exilio junto a su familia en los años 70. Entre recuerdos y nostalgia, el mandatario boliviano apostó por una «relación estratégica» con el futuro gobierno de José Antonio Kast, priorizando el futuro sobre las diferencias del pasado.
Lo que comenzó como un saludo protocolar el pasado 8 de noviembre, cuando el recién asumido presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, le dijo al Presidente Boric: «No me olvido del barrio Macul», se transformó este martes en un emotivo recorrido por las raíces de su infancia. En el marco de su visita oficial a Chile para asistir a la transmisión del mando presidencial, el mandatario boliviano regresó al lugar que lo acogió durante el exilio de su padre, el exmandatario Jaime Paz Zamora.
Nostalgia en Los Espinos 3322
Acompañado por el alcalde de Macul, Eduardo Espinoza, el jefe de Estado boliviano llegó hasta la dirección Los Espinos 3322. Aunque la casa que habitó su familia ya no existe y el terreno hoy funciona como un estacionamiento, la carga emotiva fue evidente.
“En algún momento esto fue nuestro, aquí vivimos. Hoy vemos un estacionamiento, que espero sea gratificante para los vecinos”, comentó Paz con nostalgia. El mandatario recordó la convulsa etapa política de los años 70 en Latinoamérica: “A nosotros nos tocó vivir una etapa con mis padres en Chile; el nombre de Macul se nos quedó grabado porque era parte de esa historia que emociona volver a visitar”.
Una nueva era diplomática con José Antonio Kast
Más allá de lo personal, la visita tuvo un fuerte componente político. Rodrigo Paz se refirió al futuro de las relaciones bilaterales con Chile, que mañana inicia un nuevo periodo bajo la presidencia de José Antonio Kast.
El mandatario boliviano reveló que ya ha sostenido reuniones previas con Kast para trazar una hoja de ruta estratégica. “Tenemos un pasado con Chile, sí, pero también tenemos un gran futuro. La visión es, en democracia, poder construir un futuro para ambas naciones”, afirmó. Paz subrayó que el éxito de Chile es fundamental para el bienestar de su propio país: “Deseo que al pueblo chileno le vaya extremadamente bien, porque eso es bueno para Bolivia”.
Integración regional y democracia
Para el presidente boliviano, su historia personal en Chile es un reflejo de lo que debería ser la integración continental. Según explicó, haber vivido en distintos puntos del Cono Sur le otorgó un «sentido de pertenencia» que hoy aplica a su visión de Estado.
“Venimos agradecidos por la invitación del Estado chileno. Siempre que se festeje la democracia es un momento de festejar, más allá de las condiciones”, concluyó el mandatario, valorando la transición democrática que vivirá el país este miércoles.
Las cancillerías de ambos países ya se encuentran trabajando en una agenda de cooperación que busca superar los nudos históricos y potenciar proyectos conjuntos en beneficio del contexto continental.







