REFORMA DE KARAMANOS BAJO LA LUPA: DEUDAS Y CIERRES MARCAN EL PRESENTE DE LAS EX FUNDACIONES DE PRESIDENCIA

El panorama de las fundaciones que dependían de la Presidencia ha sufrido transformaciones profundas desde que en 2022 se puso fin a la Coordinación Sociocultural. La medida, impulsada por la entonces pareja presidencial, Irina Karamanos, con el objetivo de modernizar el rol de la Primera Dama, traspasó la administración de siete instituciones a ministerios sectoriales, terminando con una tradición republicana de más de tres décadas.
En ese sentido, Irina Karamanos, excoordinadora Sociocultural de la Presidencia, manifestó en su momento que el cambio buscaba dar estabilidad y profesionalismo a las entidades. “El valioso trabajo de otras primeras damas dio inicio a todos estos proyectos con rol social. Hoy aseguramos su continuidad fortaleciéndolas mediante una mayor coordinación con las carteras sectoriales”, sostuvo la exautoridad al momento de integrar fundaciones como Integra y Prodemu a la red ministerial.
Sin embargo, a cuatro años de la reforma, el balance económico es crítico para varias de estas instituciones. El hito más complejo fue el cierre definitivo de Chilenter en 2024, tras arrastrar una deuda de 300 millones de pesos. Asimismo, Artesanías de Chile enfrenta hoy un déficit proyectado de 800 millones de pesos, a pesar de recibir mil millones anuales desde el Ministerio de las Culturas, lo que pone en duda la eficiencia del modelo de dependencia indirecta.
Por su parte la Fundación de las Familias sostuvo que, a pesar de los ajustes presupuestarios, la nueva estructura ha permitido una mejor articulación estatal. “El funcionamiento desde el ministerio ha permitido fortalecer la articulación con la oferta pública y los servicios estatales”, indicaron desde la organización.
En contraste, fundaciones como Tiempos Nuevos (MIM) han logrado sortear la crisis abriendo nuevas líneas de financiamiento cultural y proyectos territoriales.
En relación con ello, el actual escenario, marcado por deudas de arrastre y el cierre de unidades, plantea un desafío para el próximo gobierno de José Antonio Kast. Mientras María Pía Adriasola se prepara para asumir como Primera Dama, el debate sobre si estas fundaciones deben retornar a la administración directa de la Presidencia o mantenerse bajo el esquema diseñado por Irina Karamanos vuelve a ser prioridad en la agenda política nacional.







