
Con la definición de simulacros, ejercicios de emergencia y coordinación entre actores públicos y privados, el Comité Paritario Portuario del Puerto de Iquique inició su planificación 2026, buscando fortalecer una gestión preventiva común que permita reducir riesgos laborales y mejorar la seguridad de quienes desarrollan labores en uno de los principales terminales marítimos del norte de Chile.
El puerto nunca duerme. Mientras las grúas se recortan contra el amanecer del Pacífico y los contenedores avanzan como piezas de un ajedrez industrial, hay un trabajo silencioso que sostiene cada maniobra, cada turno y cada jornada sin accidentes. Ese engranaje comenzó oficialmente su marcha para el 2026.
El Comité Paritario Portuario del Puerto de Iquique dio el puntapié inicial a su agenda anual, marcando el inicio de un nuevo ciclo de coordinación preventiva al interior de uno de los recintos estratégicos más importantes del norte de Chile. La instancia, liderada por Empresa Portuaria Iquique (EPI), convoca a las empresas operadoras, servicios y actores que diariamente hacen posible el movimiento del comercio exterior regional.
No se trata de una reunión protocolar más. Es la mesa donde se discute cómo prevenir accidentes, cómo responder ante emergencias y cómo proteger la vida de cientos de trabajadores que operan en un entorno de alto riesgo, donde cada error puede costar caro.
Seguridad antes que reacción
El diagnóstico es claro: la actividad portuaria no admite improvisaciones. Por ello, durante la sesión se definieron los lineamientos estratégicos para el año 2026, centrados en fortalecer una gestión preventiva colaborativa, con énfasis en la anticipación de riesgos y la coordinación efectiva entre todos los actores del sistema portuario.
Entre las acciones ya proyectadas figuran simulacros de emergencia, entrenamientos operativos, ejercicios de respuesta ante incidentes y actividades de coordinación interinstitucional, donde se espera la participación activa de organismos públicos vinculados a la seguridad y la prevención en la Región de Tarapacá.
El objetivo es uno solo: consolidar una cultura preventiva transversal, donde la seguridad no sea una reacción posterior al accidente, sino una práctica cotidiana integrada a cada proceso.
Un puerto que dialoga con su ciudad
El Comité Paritario Portuario reconoce que el Puerto de Iquique no es una isla. Su funcionamiento impacta directamente en la ciudad, en su borde costero y en la dinámica urbana. Por eso, el trabajo para 2026 también apunta a elevar estándares compartidos, reforzar la coordinación público-privada y avanzar hacia un modelo de operación más seguro, eficiente y sustentable.
Desde EPI subrayan que la prevención no solo protege a los trabajadores portuarios, sino que también fortalece la continuidad operacional de un eje clave para el desarrollo económico regional y nacional.
Compromiso que se amplía
Con el inicio formal de esta agenda, el Comité Paritario Portuario reafirma su compromiso con la mejora continua, poniendo a las personas en el centro de la gestión portuaria. La empresa portuaria destacó la alta participación y compromiso de las empresas asistentes, valorando el trabajo conjunto como la base para enfrentar los desafíos del próximo año.
Asimismo, se proyecta la incorporación de nuevos actores relevantes al comité, con el propósito de ampliar los espacios de colaboración y robustecer el programa de trabajo que marcará el 2026.
Mientras los barcos siguen llegando y saliendo del Puerto de Iquique, hay un mensaje claro que emerge desde esta instancia: la seguridad no se ve, pero se construye todos los días. Y en ese trabajo, el puerto ya comenzó a escribir su hoja de ruta para el año que viene.







