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PETROGLIFOS DE CHILLAYZA: TESTIMONIOS PREHISPÁNICOS Y COLONIALES GRABADOS EN FIGURAS RUPESTRES

En una pequeña quebrada, de 4 metros de ancho por 15 metros de alto, aproximadamente; en camino hacia el poblado de Camiña, un grupo de rocas talladas y pinturas muy bien conversadas, ubicadas dentro de un tramo de 150 metros, dan vida a los Petroglifos de Chillayza, figuras rupestres y testimonios realizados por habitantes que originaron el poblamiento de la zona hace unos 10.000 años.

Chillayza es una localidad en cuyas laderas se hallan la mayor cantidad de petroglifos y arte rupestre de todo el valle de Camiña, se destaca una antigua quebrada cuyas paredes están en gran parte grabadas con símbolos de los antiguos habitantes precolombinos del valle.

Los petroglifos de Chillayza se encuentran tallados en los afloramientos de ignimbrita/toba en dos pequeñas quebradas subsidiarias a la quebrada de Camiña, una desde la ladera Sur (Chillayza I) y la otra desde la ladera Norte (Chillayza II), esta última en el sector de Compe.

En las paredes de ambas quebradas se tallaron figuras antropomorfas, zoomorfas y geométricas, y sólo en una de ellas se registran pictografías (Chillayza I), las que muestran motivos antropomorfos y geométricos en pigmento rojo, los que han sido asignados al Período Tardío.

Se reconocen motivos prehispánicos y coloniales. Entre estos últimos se incluyen cruces latinas, figuras antropomorfas montadas a caballo y con sombrero, además de embarcaciones a vela.

En cuanto a estructuras asociadas, se registra una en la entrada de la quebradilla donde está el sitio Chillayza II (sector Compe), la cual presenta una ocupación histórica. Corresponde a una estructura pircada de planta cuadrangular construida con bloques sin cantear y sin argamasa ocupando un bloque natural del afloramiento.

El sitio Chillayza I se ubica en el interior de una angosta quebradilla, a la cual se ingresa por medio de un recorrido peatonal entre los paredones. Al final del recorrido se pueden observar paneles con pictografías de color, rojo y negro sobre blanco, en regular estado de conservación, las cuales presentan decoloración producto de agentes como radiación solar, lluvias, viento y variaciones de temperatura.

Respecto a los petroglifos, elaborados por percusión y/o raspado, se diagnosticaron alteraciones debido a los mismos agentes anteriormente señalados. También los paneles presentan algunas fisuras o fracturas en los bloques de toba, (roca volcánica principalmente blanda y con bastante porosidad), probablemente por factores sísmicos, combinados con la acumulación y/o absorción de agua lluvia, que tiende a fisurar ciertos tipos de rocas en los casos que la temperatura varía bruscamente.

El sitio Chillayza I en la actualidad se conserva estable y con bajo nivel de amenazas, gracias a la protección, mantención y guiado de una vecina del sector, contratada por la Municipalidad de Camiña para estos fines. Con recursos municipales se ha instalado infraestructura turística, como reja de acceso, sendero cementado, descansos, baños, escaleras metálicas y señalética en buen estado de preservación y con una debida mantención, a noviembre de 2019.

El registro en terreno evidenció anteriores afectaciones del tipo vandálicas, rayados e incisos, algunos de ellos fueron, según lo comentado por la monitora comunitaria, borrados por ella con agua y escobilla.

En el sector de Compe, el sitio Chillayza II se encuentra en estado de semiabandono, aunque protegido por su menor accesibilidad. Contiguo a Chillayza se observa un cuerpo humano momificado expuesto en el borde del talud sobre la carretera, en un sector donde también hay petroglifos.

Periodista

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