
La víctima denunció que su pareja la intimidó primero con un arma de fuego, y luego la roció con combustible, amenazando con quemarla a través de la manipulación de un encendedor.
Detectives de la Brigada de Investigación Criminal de la PDI Arica detuvieron en flagrancia a un imputado de 34 años y de nacionalidad chilena, por los delitos flagrantes de maltrato habitual, lesiones y amenazas en contexto de violencia intrafamiliar, e infracción a la ley de armas, en el marco de diligencias realizadas en el sector Quebrada Encantada de esta ciudad.

El trabajo investigativo de la Bicrim Arica permitió establecer que, el imputado agredió con golpes, amenazas e insultos a su conviviente, amenazándola con un arma de fuego tipo pistola, para luego rociarla con un líquido inflamable y nuevamente amenazarla, ahora con un encendedor.
En el marco de las diligencias realizadas, la subprefecta Patricia Montiel, jefa de la Bicrim de la PDI Arica indicó que el imputado “la amenazó de muerte (a la víctima) con una pistola, además de rociarle petróleo desde la cabeza a los pies, haciendo además gestos con un encendedor a modo de amenaza con quemarla viva”.
La oficial policial indicó además que “un equipo de la Bicrim Arica logró ubicar la residencia del imputado al interior de una toma ubicada en Quebrada Encantada, y al ingreso de los detectives el imputado intentó huir despojándose de un arma de fuego, siendo alcanzado por los oficiales y logrando su detención, además de la recuperación del arma que mantenía su poder, y con la cual había amenazado de muerte a su conviviente”.
En el operativo, se detuvo a un segundo imputado de 32 años, hermano del primer detenido, por infracción a la ley de armas, ya que en su poder se encontró también un arma de fuego tipo revólver, además de municiones.
Por instrucción de la Fiscalía de Arica, ambos detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Garantía para su control de detención y formalización, quedando el imputado por lesiones y amenazas en contexto de violencia intrafamiliar con la medida cautelar de prisión preventiva, decretándose un plazo de investigación de 60 días.