
La Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) 2024 confirmó una disminución significativa de la pobreza en la Región de Arica y Parinacota, evidenciando un escenario más favorable en comparación con la medición anterior. De acuerdo con los resultados regionales, más de 9 mil personas dejaron de vivir en situación de pobreza por ingresos, reflejando el impacto de las políticas sociales implementadas en el territorio.
Según el informe elaborado por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, la pobreza por ingresos en la región pasó de 25,3% en 2022 a 21,4% en 2024, lo que se traduce en 56.091 personas actualmente en esta condición, una cifra menor y estadísticamente significativa respecto del periodo anterior.
La tendencia a la baja también se replicó en otros indicadores clave. La pobreza multidimensional, que considera carencias en ámbitos como educación, salud, trabajo, vivienda y redes sociales, descendió de 23,6% a 18,7%, alcanzando a 47.556 personas. En tanto, la pobreza severa, que combina pobreza por ingresos y multidimensional, se redujo de 10,6% a 7,5%, equivalente a 18.962 habitantes de la región.
El seremi (s) de Desarrollo Social y Familia, Pablo Vera Acosta, valoró los resultados, señalando que estos avances reflejan el efecto concreto de los programas de apoyo a las familias, el fortalecimiento de la protección social y el trabajo intersectorial, aunque enfatizó que el desafío continúa siendo llegar a los hogares que aún enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad.
Desde la cartera indicaron que estos resultados refuerzan el compromiso del Estado por seguir profundizando las políticas públicas orientadas a reducir brechas sociales, fortalecer los ingresos, el empleo, los cuidados, la seguridad social y la cohesión comunitaria, con foco especial en los grupos más vulnerables.
La Casen 2024 incorporó además una nueva metodología de medición de la pobreza, elaborada a partir de las recomendaciones de una Comisión Asesora Presidencial, lo que permitió contar con indicadores más actualizados y exigentes. Entre los cambios se incluye una nueva Canasta Básica de Alimentos, ajustes nutricionales y una medición diferenciada según la condición de arriendo de los hogares.
En el ámbito multidimensional, la metodología amplió y equilibró las dimensiones evaluadas, incorporando con mayor precisión variables relacionadas con educación, salud, trabajo y seguridad social, vivienda y entorno, además de redes y cohesión social, permitiendo una mejor identificación de las carencias que afectan a los hogares más allá del ingreso monetario.
Respecto a los plazos, desde el Ministerio aclararon que es habitual que los resultados de la Casen 2024 se publiquen en 2026, considerando que el levantamiento de información se realizó entre noviembre de 2024 y febrero de 2025, y que el proceso de análisis y ajuste metodológico requiere tiempos extensos para asegurar datos robustos, comparables y confiables a nivel regional y nacional.
En ese sentido, las cifras de Arica y Parinacota entregan una señal positiva, pero también plantean el desafío de consolidar y profundizar los avances, mejorando la calidad de vida de las personas y familias de la región.
Para revisar el infirme completo, mira el siguiente enlace:







