
Cifras del Ministerio de Salud revelan una drástica caída en la mortalidad por esta patología durante el 2025, pasando de 15 a solo 7 decesos en la región. Pese al avance, expertos advierten que la radiación UV acumulada sigue siendo el principal enemigo en una zona de temperaturas extremas.
Una noticia alentadora para la salud regional surge desde el Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS). Según datos preliminares de 2025, la región de Arica y Parinacota registró una histórica baja del 53,3% en los fallecimientos asociados al cáncer de piel en comparación con el año anterior, consolidando una tendencia a la baja en una de las zonas con mayor exposición solar del país.
Radiografía de las cifras: ¿Quiénes son los más afectados?
El informe detalla que, durante el año pasado, se registraron 7 decesos (3 mujeres y 4 hombres), una cifra significativamente menor a los 15 fallecimientos contabilizados en 2024. El perfil de las víctimas muestra que la mayor proporción de casos fatales se concentró en adultos mayores, específicamente en el rango de 70 a 89 años, con tres casos documentados.
A nivel nacional, el panorama sigue siendo desafiante: el año pasado se registraron 590 muertes por esta causa, sumando un total de 2.972 fallecimientos en todo Chile entre los años 2021 y 2025.
El factor UV: Un daño que no olvida
Desde la Fundación Arturo López Pérez (FALP), especialistas en oncología explican que el 90% de los casos de cáncer cutáneo son provocados por la radiación ultravioleta. En una región como Arica, donde el verano invita a pasar más tiempo al aire libre, el daño celular tiende a ser más intenso y, lo más preocupante, es acumulativo.
El doctor Jonathan Stevens, dermato-oncólogo de la FALP, enfatiza que las personas de piel clara, con antecedentes familiares o que sufrieron quemaduras solares severas en la infancia, poseen un riesgo mayor. «Para reducir el riesgo es fundamental evitar la exposición directa sobre todo entre las 11:00 y las 16:00 horas», advirtió el facultativo.
Claves para la prevención
Dada la intensidad del sol en el extremo norte, las autoridades de salud y especialistas reiteran las medidas básicas de autocuidado:
- Protección física: Uso de sombreros de ala ancha, lentes con filtro UV y ropa de manga larga.
- Sombra constante: El uso de quitasoles y buscar refugio del sol en las horas de mayor radiación.
- Chequeo de lunares: Estar alerta a cambios en la forma, color o tamaño de manchas en la piel.
Aunque las estadísticas muestran un avance positivo, el llamado es a no bajar la guardia, entendiendo que la prevención hoy es la única herramienta para seguir reduciendo la mortalidad por esta enfermedad en el futuro.






