
Desde ayer jueves 22 de enero, Iquique y Alto Hospicio se convertirán en centros de economía circular con talleres y conferencias lideradas por referentes internacionales. La iniciativa «Materiaprima», financiada por el Gobierno Regional, busca transformar la crisis de la ropa usada en una oportunidad de educación y diseño sostenible.
El desierto de Tarapacá, lamentablemente conocido a nivel mundial por sus gigantescos vertederos clandestinos de ropa, ha decidido pasar a la ofensiva. Con el objetivo de enfrentar la contaminación por microplásticos y la expansión de la «moda rápida«, este jueves arrancó un programa educativo sin precedentes que invita a los vecinos a repensar su forma de consumir.
Una crisis que se toca y se ve
Grandes volúmenes de prendas sintéticas terminan hoy acumuladas en las afueras de nuestras ciudades, tardando cientos de años en degradarse. “El problema de los residuos textiles no es algo lejano ni invisible. Está en nuestras decisiones diarias”, advierte Carlos Olivares Calderón, director ejecutivo del proyecto Materiaprima.
Ante este escenario, el programa busca visibilizar el daño ambiental y entregar herramientas prácticas para el suprareciclaje (reutilización creativa de prendas), financiado a través del Fondo 8% FNDR de Medio Ambiente.
Invitados de lujo y acción comunitaria
El ciclo contará con la participación de la organización internacional 12NA/Docena, con dos décadas de experiencia en economía circular. También se sumarán voces locales potentes como Fran Gajardo (Y.A.N.G) y la ONG Desierto Vestido, quienes han liderado la denuncia y acción frente a los cementerios de ropa en la región.
Calendario de Actividades (Gratuitas)
Las jornadas se desarrollarán desde el jueves 22 hasta el lunes 25 de enero e incluyen:
- Conferencias públicas: Reflexión sobre el impacto del desecho textil en el ecosistema frágil del desierto.
- Talleres formativos: Técnicas de reparación y transformación de ropa.
- Workshops creativos: Experiencias de diseño y arte comunitario en espacios culturales de Iquique y Alto Hospicio.
“No se trata solo de reciclar, sino de cambiar la forma en que producimos, compramos y desechamos”, enfatizan desde la organización, haciendo un llamado a todos los tarapaqueños a ser parte de la solución.







