
El Ministerio Público concretó un hito institucional con la designación de su primer fiscal supraterritorial, marcando el inicio de una nueva estrategia para enfrentar el crimen organizado transnacional y delitos de alta complejidad.
Miguel Ángel Orellana asumió el liderazgo de esta inédita unidad, creada para abordar investigaciones que superan los límites regionales y requieren coordinación a nivel nacional e internacional.
NUEVO ENFOQUE PARA DELITOS COMPLEJOS
La Fiscalía Supraterritorial operará bajo un modelo innovador, centrado en el análisis de fenómenos delictivos globales, lo que permitirá estructurar investigaciones a partir de patrones y estrategias, antes de focalizarse en casos específicos.
El fiscal nacional, Ángel Valencia, explicó que esta unidad busca aportar “una visión de conjunto del país”, con el objetivo de coordinar acciones que permitan desarticular organizaciones criminales que operan en distintas zonas o incluso fuera de Chile.
En esa línea, Orellana detalló que el trabajo comenzará identificando tendencias delictivas para luego profundizar en casos concretos, manteniendo carácter reservado en las investigaciones desde su inicio.
DESAFÍOS Y ADVERTENCIAS DEL SISTEMA
Uno de los principales objetivos de esta nueva estructura es descongestionar a las fiscalías regionales y locales, fortaleciendo la persecución penal en causas complejas que requieren mayor coordinación.
Sin embargo, desde distintos actores del sistema surgieron advertencias. La presidenta de la Asociación de Fiscales, Patricia Ibarra, señaló que la carga laboral sigue siendo alta, pese al aumento de dotación.
Por su parte, la defensora nacional, Verónica Encina, advirtió que el fortalecimiento debe ser integral, subrayando la necesidad de mayores recursos para la Defensoría Penal Pública para evitar desequilibrios.
Finalmente, se informó que los casos podrán llegar a esta nueva unidad por decisión del fiscal nacional, por iniciativa propia o a solicitud de fiscalías regionales que enfrenten investigaciones de alta complejidad.







