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MÁS DE 7.000 LICENCIAS DE CONDUCIR PENDIENTES DE RENOVACIÓN: LA CRISIS BUROCRÁTICA QUE TIENE A ALTO HOSPICIO Y A TODO CHILE HACIENDO FILA

En conversación con Vilas Radio, Luis Avendaño, jefe del Departamento de Tránsito de la Municipalidad de Alto Hospicio, explicó que el atraso se debe al término de las prórrogas por la pandemia y a la implementación de la licencia digital.

Una cola que da la vuelta al calendario. Más de 7.000 personas en Alto Hospicio esperan renovar su licencia de conducir en medio de un embudo burocrático cuya causa no es un misterio local, sino una tormenta nacional: la culminación de las prórrogas por la pandemia, sumada a un nuevo sistema digital que demoró más de lo esperado, tiene a conductores, repartidores y trabajadores de todo tipo luchando por una hora que les permita seguir conduciendo sin riesgo de multa ni pérdida de empleo. Así lo explicó a Vilas Radio Luis Avendaño, director de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Alto Hospicio, en una entrevista marcadamente franca y sin filtros.

La escena que vive esta comuna de la región de Tarapacá es un radiografía cruda de un país que desconoce el ritmo de su propia modernización. “Tenemos una fila de 15.000 personas que quieren sacar sus licencias de conducir”, dijo Avendaño entre cifras y reflexiones, detallando que unos 7.000 conductores están pendientes de renovar su documento justo ahora, producto de la masa de prórrogas acumuladas durante la pandemia y de la exigencia del nuevo procedimiento digital.

La tormenta perfecta: prórrogas, pandemia y digitalización

“Esto no es solo un problema de Alto Hospicio, esto está pasando en todo Chile”, fue una de las frases que Avendaño repitió con énfasis durante el diálogo radial. El origen de la crisis, según el propio director, se remonta a las múltiples prórrogas de vigencia de licencias decretadas durante la pandemia, las que se extendieron hasta 2025 y que ahora, al finalizar, han descargado una demanda masiva de trámites en las direcciones de tránsito municipales.

Para entender el fenómeno en cifras: antes de 2025 cientos de miles de licencias expiraban en diferentes años y se mantenían vigentes por decreto estatal. Esta medida, aunque alivió la urgencia en los peores meses del Covid-19, creó ahora un “bache temporal” en la atención, pues quienes retrasaron la renovación acuden en masa al mismo tiempo.

A ese remolino se suma la implantación progresiva del Sistema de Gestión de Licencias de Conducir (SGL) y el arribo de la licencia digital, que si bien forma parte de un proceso de modernización impulsado por la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset) y el Ministerio de Transportes, también ha generado mayores tiempos de atención y cuellos de botella en los municipios.

Luis Avendaño, Director de Tránsito Maho.

“Antes el trámite demoraba tres minutos, ahora puede tomar entre 12 y 13 minutos por persona solo por el proceso digital”, explicó Avendaño, describiendo cómo algo diseñado para agilizar se ha transformado temporalmente en una tensión adicional para los funcionarios municipales que, aseguran, han tenido que adaptarse “sobre la marcha”.

Atención saturada: más personas que capacidad instalada

En la Dirección de Tránsito de Alto Hospicio, la capacidad de atención diaria se ve claramente superada por la demanda. “Antes atendíamos 80 o 90 personas al día; ahora estamos, incluso, instalando cerca de 120 personas al día”, relató Avendaño, pero aun así, – aclara – la fila de usuarios sigue siendo interminable, con miles de personas esperando fechas que hoy llegan hasta mayo o junio de este año.

¿La causa?: Una mezcla de atraso en el procesamiento digital, falta de personal en las oficinas y el efecto tardío de las extensas prórrogas pandémicas que postergaron años de renovaciones simultáneamente.

El director fue explícito sobre la presión: “Tenemos cerca de 15.000 personas queriendo renovar; la mayoría llegó justo ahora porque usaron todas las prórrogas posibles”. Estos números convierten a Alto Hospicio en uno de los focos más tensionados del país, reflejo de un problema que no conoce fronteras comunales.

¿Y qué pasa con quienes están por vencer?

Una de las mayores preocupaciones de los usuarios es el plazo. Con filas que estiran los calendarios varios meses por delante, muchos conductores temen quedar sin licencia vigente y enfrentar multas que pueden ir desde los $33.000 hasta los $67.000 o, peor aún, ver comprometida su fuente de ingresos si dependen de conducir.

En la entrevista, Avendaño aceptó que no siempre hay “una solución mágica”, y planteó que el problema tiene un componente cultural: “Hay gente que solo se preocupa de renovar cuando su documento ya está por vencerse”, pero también aclaró que incluso quienes actúan con tiempo se han visto afectados por la saturación actual.

Atención preferencial y excepciones humanas

No todo es espera interminable. Avendaño hizo un énfasis especial en que la municipalidad de Alto Hospicio otorga atención preferencial a adultos mayores, personas con discapacidad, cuidadores o quienes acreditan situaciones especiales, atendiendo incluso “en el día” en algunos casos —sin necesidad de agendar — para estos grupos. Esta medida busca mitigar el impacto más duro de la saturación para quienes tienen mayor vulnerabilidad.

Además, en casos donde la persona pierde su licencia pero esta todavía está vigente, el trámite de duplicado también puede realizarse con prioridad.

¿Se puede renovar en otra municipalidad?

Una de las medidas más recientes para enfrentar la crisis en el país ha sido permitir que los ciudadanos puedan solicitar su renovación de licencia en cualquier municipalidad habilitada, sin necesidad de hacerlo exclusivamente en su comuna de residencia. Esta medida busca alivianar la presión sobre los centros más saturados como el de Alto Hospicio, facilitando que las personas busquen fechas disponibles en otros territorios.

Planes 2026: más personal, más médicos, más capacidad

Mirando hacia adelante, Avendaño adelantó que la municipalidad ya trabaja en un plan de fortalecimiento para 2026, con más funcionarios, médicos y equipos para mejorar la atención y reducir los tiempos de espera. “Estamos creciendo en personal y tecnología para poder responder mejor a la demanda”, afirmó, con un tono que mezcla pragmatismo y un deseo palpable de no dejar al sistema en manos del azar.

¿Y la responsabilidad estatal?

El contexto nacional también ha empujado a las municipalidades a exigir respuestas más integrales. La Asociación Chilena de Municipalidades advirtió que la demanda ha aumentado en al menos 30% en los últimos meses respecto a años anteriores, un aumento que las gestiones locales no pueden absorber sin apoyo adicional.

En este torbellino de cifras, sistemas y filas, los conductores de Alto Hospicio y de todo Chile enfrentan el desafío cotidiano de legalizar un documento sin el cual no solo se pierde movilidad: se pone en riesgo el sustento y la tranquilidad de miles de familias.

¿La moraleja? El fin de las prórrogas, la digitalización y la necesidad de modernizar son objetivos compartidos, pero en la práctica, sin la capacidad instalada para responder, esa transición puede quedar atrapada en largas filas, calendarios saturados y un país que mira impaciente la hora de su turno.

Belén Pavez G., Periodista y Locutora. Licenciada en Comunicación Social. Productora general y Directora de prensa en Vilas Radio. Música y Cat lover.

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