
Tras un juicio liderado por la Fiscalía de Delitos Económicos, se acreditó que los seis acusados vendieron el patrimonio del club a una sociedad propia para luego revenderlo en más de $3.100 millones. Las multas totales ascienden a $1.200 millones.
En un fallo que marca un precedente en la persecución de delitos económicos en la Región de Tarapacá, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Iquique dictó sentencia definitiva contra seis directivos del histórico Club de Tenis Tarapacá. Los imputados fueron hallados culpables del delito de administración desleal, tras orquestar una compleja operación inmobiliaria que despojó a la institución de su principal activo patrimonial.
La sentencia, dada a conocer este lunes, impone a los acusados H.M.R.Z., S.A.A.R., J.A.A.R., V.B.P.L., J.F.A.A. y J.F.R.Z. una pena de 4 años de presidio menor en su grado máximo, la cual será cumplida bajo el beneficio de libertad vigilada intensiva. No obstante, el golpe financiero es significativo: cada uno deberá pagar una multa de 2.862 UTM, lo que se traduce en aproximadamente $200 millones por persona, sumando un total global que supera los $1.200 millones.
La trama del fraude: De $500 millones a $3.116 millones
La investigación, encabezada por el fiscal Juan Zepeda, logró reconstruir el esquema defraudatorio que comenzó en el año 2019. Según las pruebas periciales y documentales, los directivos utilizaron su posición de poder para enajenar los terrenos e instalaciones del club, situados en una zona de alta plusvalía.
La operación se dividió en dos etapas clave:
- La venta simulada (2019): Los directivos vendieron el inmueble a la Sociedad Inmobiliaria Tarapacá, una entidad que ellos mismos habían constituido. El precio pactado fue de $500 millones, una cifra irrisoria considerando que el avalúo fiscal del terreno superaba los $1.140 millones. Para peor, solo se pagaron $80 millones en efectivo, dejando el resto para cuotas en los años 2025 y 2028.
- El lucro particular (2022): Solo tres años después, actuando ya a través de su propia inmobiliaria, los acusados vendieron el mismo terreno a Inversiones Marshall Ltda. por la suma de $3.116 millones. Este monto fue pagado íntegramente, pero el dinero nunca ingresó a las arcas del Club de Tenis Tarapacá, sino que fue distribuido entre los involucrados para fines personales.
Un perjuicio patrimonial «grave»
Durante el juicio, la Fiscalía acreditó que esta maniobra generó un grave perjuicio patrimonial para la institución deportiva, una de las más tradicionales de la ciudad. El tribunal determinó que los directivos faltaron a su deber de resguardar los intereses del club, anteponiendo su beneficio económico personal mediante el uso de «palos blancos» o sociedades espejo.
Además de las penas de cárcel y las multas millonarias, el fallo incluye la inhabilitación absoluta perpetua para ejercer derechos políticos y la inhabilitación para cargos u oficios públicos mientras dure la condena. Asimismo, los sentenciados quedarán sujetos a un programa formativo obligatorio de carácter laboral o cultural.
La insatisfacción de la Fiscalía: El vacío del comiso
A pesar de la condena obtenida, el Ministerio Público mostró reparos ante la decisión del Tribunal respecto al destino del dinero. El fiscal Zepeda valoró la sentencia condenatoria, pero lamentó que no se decretara el comiso de los fondos obtenidos por la venta ni la restitución del inmueble.
«El Ministerio Público analizará la sentencia para evaluar una eventual presentación de los recursos que correspondan respecto de dicha decisión (el no comiso)», señaló el persecutor, dejando abierta la puerta a una posible apelación para intentar recuperar los activos en favor de la comunidad deportiva.
Por ahora, el Club de Tenis Tarapacá enfrenta un futuro incierto, mientras sus antiguos líderes inician el cumplimiento de una condena que desnudó una de las mayores estafas inmobiliarias ligadas a corporaciones deportivas en la zona norte del país.




