
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó este jueves que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de -0,2% en diciembre de 2025, consolidando un cierre de año con inflación acumulada de 3,5%, el nivel más bajo observado en los últimos cinco años. La variación a doce meses también se ubicó en 3,5%.
El resultado estuvo marcado por una mayor presencia de bajas de precios dentro de la canasta, ya que siete de las trece divisiones que componen el indicador incidieron negativamente en el resultado mensual, mientras que seis mostraron alzas.
Entre los principales descensos destacaron vestuario y calzado, con una contracción de 3,2%, y alimentos y bebidas no alcohólicas, que disminuyeron 0,4%. A esto se sumaron reducciones relevantes en productos específicos como los pasajes aéreos internacionales, que bajaron con fuerza, y los tomates, cuyo precio retrocedió de manera significativa durante el mes.
En contraste, algunos ítems mostraron aumentos. El transporte aéreo nacional registró un fuerte incremento mensual, mientras que los alimentos consumidos en restaurantes, cafeterías y locales similares también anotaron alzas, reflejando un mayor costo asociado al consumo fuera del hogar. La división de restaurantes y alojamiento fue una de las que más aportó al alza del índice en diciembre.
En cuanto a otros productos y servicios, el INE informó que los packs de telecomunicaciones y las frutas de estación presentaron disminuciones de precio, contribuyendo al resultado negativo del IPC del último mes del año.
Junto con el dato de inflación, el organismo entregó cifras actualizadas del mercado laboral. En noviembre de 2025, los índices nominales de remuneraciones y de costos laborales mostraron incrementos interanuales, mientras que el índice real de remuneraciones —ajustado por inflación— evidenció un crecimiento, lo que sugiere una mejora gradual del poder adquisitivo.
La remuneración media por hora ordinaria superó los $7.000, con alzas tanto para hombres como para mujeres, aunque se mantuvo una brecha salarial de género, tanto en remuneraciones como en costos laborales.
Con este escenario, el cierre de 2025 deja señales de una inflación más contenida, lo que abre expectativas de mayor holgura para los hogares durante 2026, aunque con presiones persistentes en servicios asociados al turismo, el transporte interno y el consumo en restaurantes.







