
Una nueva falla en los protocolos de seguridad de Gendarmería quedó al descubierto la madrugada de este miércoles en la Cárcel de Puente Alto. Cerca de las 5:40 horas, durante una ronda preventiva, el personal de servicio encontró el cuerpo sin vida del interno P.A. al interior de la celda número tres, quien apenas llevaba un día recluido en la unidad penal de la zona suroriente.
El fallecido había ingresado al recinto el pasado martes, imputado por el delito de abuso sexual de menor de 14 años. Tras el hallazgo, el equipo de salud del penal constató que la causa del deceso fue una asfixia mecánica por ahorcamiento. El hecho genera máxima alarma, ya que ocurre a menos de dos semanas de que en el mismo recinto se registrara un brutal homicidio y actos de canibalismo entre reclusos.
En ese sentido, María Angélica Aguirre, subdirectora Operativa de Gendarmería, manifestó que su constitución en el recinto responde a la urgencia de revisar los resguardos normativos que fallaron en este caso, especialmente tratándose de una persona bajo custodia por delitos sexuales. La autoridad supervisó la activación de una dupla psicosocial para comunicar el deceso a la familia, mientras la Brigada de Homicidios de la PDI realiza los peritajes de rigor por orden del Ministerio Público.
Este trágico suceso pone nuevamente en duda las operaciones de vigilancia en el centro penitenciario, considerando que el recluso debía contar con medidas de protección especiales debido a su perfil criminal. La justicia ahora busca determinar si existieron negligencias administrativas que permitieron que el imputado atentara contra su vida a las pocas horas de haber sido puesto bajo la responsabilidad directa de Gendarmería de Chile.







