
Rodrigo Mundaca Calificó de «irracional y desproporcionada» la medida dictada por el juez Julio Fuentes. La autoridad regional acusó una operación política para dañar su gestión y anunció acciones legales para dar con los responsables de filtrar una resolución de la que, asegura, nunca fue notificado oficialmente.
Lo que comenzó como una filtración de prensa terminó en un duro choque entre el Gobierno Regional de Valparaíso y el Poder Judicial. El gobernador Rodrigo Mundaca rompió el silencio tras la orden de arresto por tres días dictada en su contra —y posteriormente anulada—, debido a la falta de respuesta a un requerimiento judicial en una causa laboral entre privados.
El origen del conflicto: Un lío entre inmobiliarias
Mundaca aclaró que la orden de arresto derivó de un proceso en el que el Gobierno Regional (GORE) no es parte directa. Se trata de una demanda laboral de un trabajador contra un grupo de empresas inmobiliarias.
El tribunal, a cargo del juez Julio Fuentes, solicitó al GORE informar si mantenía vínculos comerciales o deudas pendientes (acreencias) con dichas empresas. Ante la falta de respuesta a este oficio, el magistrado optó por dictar el arresto de la máxima autoridad regional como medida de apremio.
«Una práctica impropia e irracional»
Visiblemente molesto, el gobernador no escatimó en críticas hacia el magistrado y el procedimiento utilizado. «Parece completamente irracional que a una autoridad electa democráticamente se le dicte orden de arresto por no contestar un requerimiento de un tribunal referido a un conflicto entre privados donde no tenemos ni arte ni parte», sentenció.
Mundaca fue más allá y comparó su situación con la seguridad pública: “Deberían meter a los delincuentes a la cárcel, no a una autoridad electa democráticamente”.
Denuncia de filtración y daño a la honra
Uno de los puntos que más indignación causó en la autoridad fue la forma en que se enteró de la medida: a través de los medios de comunicación y no por los canales judiciales correspondientes.
“Hay una filtración evidente con el claro propósito de dañar mi honra y mi gestión. Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para saber quién filtró la información”, advirtió el gobernador, sugiriendo que detrás del episodio existe una intención política para desestabilizar su cargo al frente del Gobierno Regional.
Pese a que la orden fue rápidamente anulada una vez que se aclaró la situación administrativa, el episodio deja una tensa relación entre el ejecutivo regional y el tribunal local, en medio de un año clave para la gestión de Mundaca en Valparaíso.







