EL FACTOR HUMANO DEL FUEGO: ESTUDIO REVELA QUE EL CAMBIO CLIMÁTICO TRIPLICÓ EL RIESGO DE LOS INCENDIOS EN CHILE Y ARGENTINA

Según la red World Weather Attribution (WWA), la quema de combustibles fósiles y la falta de presupuesto para emergencias hicieron que las llamas en el Cono Sur fueran «más devastadoras de lo que deberían».
Lo que las comunidades de Chile y Argentina han vivido en el inicio de este 2026 no es solo una «mala temporada» de incendios, sino una crisis potenciada directamente por la actividad humana. Un reciente estudio de la red World Weather Attribution (WWA) confirmó que el cambio climático hizo hasta tres veces más probables las condiciones de calor extremo y sequedad que alimentaron las llamas en ambos países.
La investigación de los expertos del Imperial College de Londres y el Conicet revela que la quema de combustibles fósiles ha alterado los ciclos de lluvia, provocando una disminución de entre el 20% y 25% de las precipitaciones en las zonas afectadas. Esta «aridez extrema» creó el escenario perfecto para que el fuego arrasara con todo a su paso.
Un rastro de destrucción en cifras
El impacto de estas semanas ha sido catastrófico para la región:
- Chile: Al menos 21 fallecidos, cerca de 22.000 damnificados y más de 42.000 hectáreas de bosque perdidas.
- Argentina: Más de 60.000 hectáreas quemadas, la evacuación de 3.000 turistas y una amenaza directa a los alerces milenarios (Patrimonio de la Humanidad) que pueden vivir hasta 3.000 años.
Gestión política y riesgo ambiental
El informe no solo apunta al clima, sino también a decisiones humanas y políticas:
- Monocultivos: La proliferación de plantaciones de pinos (altamente inflamables) aumentó la intensidad del fuego.
- Recortes presupuestarios: Los científicos alertaron sobre la reducción de fondos para la gestión de incendios en Argentina bajo la administración de Javier Milei.
- Negacionismo climático: Juan Antonio Rivera, investigador del Conicet, fue tajante al señalar que cuando se desconoce el cambio climático desde el gobierno, la naturaleza queda desprotegida, provocando que los incendios causen un impacto mucho mayor al que deberían tener.
Aunque el fenómeno de La Niña influyó en la falta de agua, los expertos coinciden en que la causa raíz es el calentamiento global causado por el hombre, transformando paisajes emblemáticos de la Patagonia y el centro de Chile en zonas de desastre.







