
A través de la Comisión de Familia de la Cámara, la parlamentaria por Tarapacá denunció la precaria atención que reciben niños, niñas y adolescentes que requieren internación, tras quedar reducidos a solo 10 camas provisorias en el coliseo deportivo por los daños de las lluvias en el servicio hospitalario. La parlamentaria exigió al ministerio definir plazos de reconstrucción, transparente el destino de los recursos y aborde la falta crónica de especialistas en la zona extrema.
Las lluvias que azotaron a la región hace un mes dejaron al descubierto la fragilidad de la red asistencial en Tarapacá. Tras los daños que inutilizaron el servicio de psiquiatría hospitalario, los niños, niñas y adolescentes que requieren internación terminaron siendo reubicados en dependencias del Estadio Tierra de Campeones.
La capacidad de respuesta regional quedó reducida a solo 10 camas provisorias instaladas en el coliseo deportivo.
Esta solución de emergencia dista mucho de cumplir con los estándares mínimos que exige una atención de salud mental digna. Pacientes que necesitan espacios con contención especializada, aislamiento del ruido público y privacidad absoluta permanecen hoy en recintos deportivos mientras otros aguardan en los pasillos de la urgencia a que se libere un cupo.
«No tenemos las condiciones»: el duro descargo en la Comisión de Familia
Durante la última sesión de la Comisión de Familia de la Cámara, la diputada Ximena Naranjo levantó la voz para exigir una intervención directa de la mesa parlamentaria. La legisladora graficó el dramatismo con el que las familias locales enfrentan los cuadros psiquiátricos severos de sus hijos.
«No tenemos las condiciones, presidente, no las tenemos. Quiero oficiar al Ministerio de Salud, pero como comisión, para que nos diga de qué forma van a tomar la problemática hoy del psiquiátrico del hospital», emplazó la parlamentaria.
Naranjo advirtió que la falta de recursos para reparar el edificio destruido obligó a dar altas médicas apresuradas a varios menores. Muchos de ellos continúan tratamientos complejos desde sus hogares sin contar con las garantías sanitarias ni el soporte profesional adecuado para evitar descompensaciones.
La crisis estructural de las zonas extremas: falta de especialistas y presión social
El problema en Tarapacá no se reduce únicamente a la pérdida de metros cuadrados de infraestructura. La diputada enfatizó que la condición de zona extrema agrava exponencialmente cada déficit de la red pública, partiendo por la escasez crónica de médicos e interconsultas.
A la falta de psiquiatras infantiles se suma un entorno complejo marcado por altos índices de pobreza, asentamientos informales y la presión migratoria.
«Nosotros como zona extrema tenemos una cantidad de problemas porque no tenemos especialistas. No tenemos 10 camas para toda una región», criticó la parlamentaria, argumentando que los factores territoriales externos hacen urgente una mirada diferenciada desde la administración central.
Oficio directo al Minsal para definir el futuro del hospital psiquiátrico
Frente a este escenario, la parlamentaria solicitó formalmente el respaldo institucional de la comisión para despachar una citación y oficio fiscalizador al Ministerio de Salud. El objetivo prioritario es transparentar las fechas reales de intervención y el plan definitivo para el recinto dañado.
La Cámara busca precisar si las dependencias dañadas por el agua se reconstruirán por completo o si el Ejecutivo planea una simple rehabilitación.
Para Naranjo, la incertidumbre no puede prolongarse mientras la lista de espera por atención psiquiátrica infantil sigue aumentando. El emplazamiento busca que la cartera de Salud entregue respuestas concretas y destine presupuesto de emergencia a una de las regiones más relegadas en la red de salud mental del país.




