
El fútbol nacional se prepara para el estreno de la Copa de la Liga 2026, un certamen que reunirá a los 16 equipos de la Primera División en un formato de cuatro grupos de cuatro integrantes. El torneo, que entrega el cupo Chile 3 para la Copa Libertadores 2027, ha generado una controversia inmediata debido a la intención de la ANFP de establecer los grupos por criterios de posición en la tabla 2025 en lugar de realizar un sorteo abierto.
Es así como, Pablo Milad, presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), manifestó a través del ente rector que la propuesta busca premiar la regularidad de la temporada anterior. “La idea es que los cuatro mejores equipos de la Liga de Primera 2025 sean cabezas de serie: Coquimbo Unido, Universidad Católica, O’Higgins y Universidad de Chile. El resto de los clubes se distribuiría según su ubicación final, incluyendo a los recién ascendidos Universidad de Concepción y Deportes Concepción”, indicaron desde Quilín.
Sin embargo, la propuesta no cuenta con apoyo unánime y enfrenta una fuerte resistencia interna. Diversas instituciones del fútbol profesional han manifestado su disconformidad con la ausencia de un sorteo, exigiendo transparencia e igualdad de condiciones para definir los emparejamientos. Esta postura es compartida por la señal oficial, TNT Sports, desde donde se exigiría un evento televisado para potenciar el atractivo comercial del nuevo campeonato.
El Consejo de presidentes, órgano rector de los clubes, manifestó que la decisión final se tomará este jueves 8 de enero en la sede de la ANFP. En dicha instancia, los directivos deberán votar si aceptan la distribución predeterminada o si obligan al directorio a realizar un sorteo tradicional.
De aprobarse el plan original, el Grupo A quedaría conformado por Coquimbo Unido, Colo Colo, Unión La Calera y Deportes Concepción, configurándose como una de las zonas más competitivas.

El torneo contempla duelos de ida y vuelta en la fase de grupos, donde solo el líder de cada zona clasificará a las semifinales. Además del cupo internacional, el campeón obtendrá un boleto directo a la Supercopa, lo que eleva la presión sobre los dirigentes para definir un sistema de competencia que deje conformes a todas las partes involucradas antes del inicio de la temporada.







