
A 16 meses del incendio que afectó su patrimonio, la comunidad franciscana realizó una jornada de evaluación para definir su estrategia de reconstrucción este 2026. Los fieles ratificaron su compromiso con la recuperación del templo, estableciendo un plan de trabajo que profesionaliza las tareas de voluntariado y memoria colectiva para el presente periodo.
Mediante un balance participativo, los asistentes identificaron las mejores prácticas de la gestión anterior para replicarlas este año. Se enfatizó en fortalecer la identidad comunitaria y asegurar que cada acción responda a los objetivos de fe, integrando las nuevas sugerencias del plenario para dinamizar la recaudación de fondos y el apoyo vecinal.
En la instancia se presentó a la nueva directiva de la Comisión de Voluntariado, Memoria y Reconstrucción, liderada por Aníbal Valenzuela Sepúlveda como coordinador, Pablo Zambra en la secretaría y Beatriz Bacho Castillo en tesorería. Este equipo trabajará junto a la nueva Fundación San Antonio de Padua para agilizar los trámites del proyecto.
Respecto a las finanzas, se rindieron cuentas del «Tambo Andino», logrando recaudar $659.870 para costear las acciones de los días once de cada mes. Además, se anunció una nueva campaña para sombrear el jardín, espacio que hoy funciona como centro de reuniones mientras se gestiona la restauración definitiva del inmueble.
La jornada concluyó con una oración en el jardín del convento, agradeciendo la dedicación de don Héctor y pidiendo por la salud de los enfermos. Bajo la protección de Nuestra Señora de Lourdes, los presentes reafirmaron su determinación de ver el templo levantado, manteniendo la esperanza intacta pese al tiempo transcurrido desde el siniestro








