
La exigencia del Ministerio de Educación de recuperar la totalidad de las jornadas suspendidas por las pasadas lluvias provocará un fuerte desgaste en los estudiantes, docentes y apoderados. Desde los gremios y el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) lamentan la falta de flexibilidad de las autoridades regionales para declarar días sin recuperación, advirtiendo que la medida saturará los planteles a las puertas de las fiestas de fin de año.
Lo que originalmente estaba presupuestado como el cierre del año lectivo para mediados de diciembre sufrirá un drástico retraso en la Región de Tarapacá. Tras el paso de las intensas lluvias que afectaron a la zona, el Ministerio de Educación determinó que las jornadas lectivas perdidas deben recuperarse mediante extensiones de la jornada diaria y la prolongación del año escolar.
En conversación con Vilas Radio, el dirigente del SLEP Iquique, Juan Garcés, advirtió sobre el duro impacto que tendrá esta resolución en las comunidades escolares. “Hay establecimientos como el Colegio Eduardo Llanos, que al no tener jornada escolar completa sino media jornada, van a terminar a fin de año e incluso los primeros días de enero de 2027”, detalló con preocupación.
Cuestionan falta de criterio y flexibilidad de la autoridad ministerial
El origen del problema radica en el tratamiento normativo que se le dio a la emergencia climática. A diferencia de catástrofes anteriores donde se decretaban días liberados de recuperación, en esta oportunidad la Seremi de Educación optó por exigir la devolución casi total del tiempo perdido, otorgando exención a solo tres o cuatro días en algunos recintos.
“Fuimos a hablar con el Seremi junto con la ANEF, incluso, para pedir que estos días por fuerza mayor no se recuperaran o se llegara a un promedio, pero la postura desde Santiago siempre fue rígida”, sostuvo Garcés. El dirigente apuntó además a un profundo desconocimiento de la realidad regional por parte del nivel central al no decretarse oportunamente el estado de catástrofe.
Sobrecarga horaria y amenaza de deserción en las semanas previas a Navidad
Para cumplir con los planes exigidos, muchos establecimientos ya han comenzado a alargar los horarios diarios de salida, desplazando el término del bloque escolar hasta pasadas las 16:30 horas. Esta sobrecarga horaria sumada a la extensión del calendario hasta la víspera de Navidad amenaza con provocar una saturación generalizada entre alumnos, apoderados y cuerpo docente.
“Tener a los estudiantes más tiempo en la sala no mejora los aprendizajes; la experiencia demuestra que mantener las clases hasta la última semana de diciembre solo provoca que las familias dejen de enviar a los niños”, enfatizó el representante del SLEP. Pese a que se mantendrá una reunión de lobby con la Seremi durante la próxima semana, la dirigencia ve con escepticismo un eventual cambio en las directrices.




