
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) reveló que el país alcanzará su máximo histórico en 2035 para luego iniciar un descenso irreversible. Con una fecundidad por los suelos y una esperanza de vida que rozará los 90 años, Chile se encamina a ser una nación donde los adultos mayores sextuplicarán a los niños hacia el 2070.
Chile se encuentra en un punto de inflexión demográfica. Según las Estimaciones y Proyecciones de Población (EEPP 2024) presentadas este miércoles por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el país superará la barrera de los 20 millones de habitantes en junio de 2026, llegando exactamente a las 20.150.948 personas.
Sin embargo, el crecimiento no será eterno. El informe proyecta que la población alcanzará un techo de 20.643.490 personas en junio de 2035. A partir de ese momento, Chile comenzará a encogerse, iniciando una reducción gradual que llevaría al país a tener apenas 16,9 millones de habitantes hacia el año 2070.
El desplome de la fecundidad
La principal causa de este fenómeno es la caída libre de la tasa de natalidad. Chile se mantiene bajo el nivel de reemplazo (2,1 hijos por mujer) y la tendencia se agudiza:
- Mínimos históricos: La Tasa Global de Fecundidad bajará de 1,06 hijos por mujer en 2024 a un crítico 0,92 en 2026.
- Cruce crítico: Se estima que a partir de 2028, por primera vez en la historia moderna del país, las defunciones superarán a los nacimientos.
Vivir más, pero en un país más viejo
Mientras nacen menos chilenos, la esperanza de vida sigue al alza. Para 2026, se proyecta un promedio de 81,8 años (79,5 para hombres y 84,3 para mujeres). Hacia el 2070, la cifra escalará a los 88,4 años.
Este escenario transformará radicalmente la estructura social:
- Adiós a la pirámide: Los menores de 15 años, que representaban el 29,3% de la población en 1992, caerán a solo un 7,2% en 2070.
- Explosión de la tercera edad: Para el año 2045, la población de 65 años o más triplicará a los menores de 15. Al llegar a 2070, habrá 600 adultos mayores por cada 100 niños.
Migración y fuerza laboral
El INE también proyecta una reducción progresiva del saldo migratorio, estabilizándose hacia el año 2040. Esto, sumado al envejecimiento, impactará la economía: en 2035 comenzará a descender la población en edad de trabajar (15 a 64 años), dejando al país con una fuerza laboral menor a la que existía en la década de los 90.
Este estudio, realizado con asesoría del CELADE-CEPAL y expertos nacionales, será actualizado cada cinco años para monitorear estas variables que plantean desafíos urgentes en salud, pensiones y planificación urbana.







