
En una decisión que vuelve a encender la polémica y retrasa uno de los juicios más mediáticos del país, el tribunal accedió a la petición de la defensa de Cathy Barriga y aplazó por seis meses la audiencia clave del caso, extendiendo la incertidumbre judicial en una causa donde la Fiscalía y el CDE solicitan penas que podrían superar las tres décadas de cárcel.
Lo que muchos esperaban como un día decisivo en el escandaloso proceso judicial contra Cathy Barriga, exalcaldesa de Maipú y figura siempre en el ojo del huracán político y mediático chileno, terminó transformándose en una inesperada prórroga de la batalla legal. Este martes, el Noveno Juzgado de Garantía de Santiago accedió a una petición de la defensa y postergó por seis meses la audiencia de preparación de juicio oral, dejándola fijada para el 4 de agosto de 2026 y encendiendo una nueva controversia entre defensores, fiscalía y opinión pública.
La jugada dilatoria que sacude el caso
La audiencia de preparación del juicio oral, una etapa clave que debía comenzar esta mañana, fue inesperadamente suspendida luego de que los abogados de Barriga presentaran una solicitud argumentando que no han tenido tiempo de revisar a fondo la enormidad de antecedentes recopilados por la Fiscalía Oriente. Según la defensa, la carpeta de investigación —que tendría miles de páginas y gran cantidad de archivos digitales— no habría sido entregada de forma accesible o en su totalidad, imposibilitando preparar una defensa adecuada.
Ante el reclamo, el tribunal decidió conceder tiempo adicional y fijó la nueva fecha para agosto, una decisión que, para algunos, huele más a una maniobra estratégica que a una cuestión de fondo.
Defensa celebra y fiscalía responde
Cristóbal Bonacic, abogado defensor de Barriga, saltó a la palestra tras conocerse la decisión:
“Es deber del Ministerio Público entregarle a la defensa copia íntegra de todos los antecedentes que se han recuperado en la etapa de investigación… Cosa que hasta la fecha no ha ocurrido.”
Barriga, quien llegó al tribunal visiblemente tensa pero resuelta, comentó brevemente a la prensa que la postergación era “lo prudente” para permitir que su defensa pueda organizarse y cumplir con su labor.
Por su parte, el fiscal jefe de Alta Complejidad Oriente, Felipe Sepúlveda, trató de bajar los decibeles, afirmando que la solicitud no era “tan sorpresiva” dadas las millones de páginas de antecedentes que integran la investigación y que algunos archivos digitales aún estaban en custodia y pendientes de retiro por la defensa.
Un caso de alto voltaje político y mediático
Este episodio ocurre en medio de un proceso que ha puesto a Barriga —figura explosiva de la política chilena, exmodelo y exconductora de televisión— en el centro de una tormenta judicial que podría derivar en penas que sobrepasan los 23 años de cárcel, según la Fiscalia Oriente, mientras que el Consejo de Defensa del Estado (CDE) ha solicitado hasta 37 años de privación de libertad.
La exalcaldesa está formalizada por delitos como fraude al fisco, falsificación de instrumento público, malversación de caudales públicos y negociación incompatible, presuntos ilícitos que la Fiscalía sostiene ocurrieron durante su gestión como jefa comunal de Maipú.
La magnitud de la carpeta de investigación, que según algunos reportes incluye terabytes de información, es uno de los argumentos centrales que la defensa ha esgrimido para justificar la dilación de una audiencia que muchos ven como un hito irreversible en el caso.
Escena de batalla mediática
Sentada frente a las cámaras antes de ingresar al tribunal, Barriga lanzó una carga inesperada contra el actual alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, instando a los medios a prestar atención también a una querella que ella alega existe en su contra, por presunta malversación de caudales públicos.
“Hablen de la querella que tiene el alcalde… cuando hablen de lo que yo estoy enfrentando, yo voy a conversar tranquila con ustedes”, desafió.
La provocación encendió de inmediato redes sociales y micros informativos, donde partidarios y detractores de Barriga debatieron acaloradamente, algunos acusando a la exalcaldesa de buscar distraer la atención del centro de su proceso penal.
Lo que viene: un juicio más lejos, pero no más tranquilo
Con la audiencia ahora programada para 4 de agosto de 2026, el caso Barriga entra en una nueva etapa de tensión prolongada. Entre la defensa que pide más tiempo y la Fiscalía que sostiene haber cumplido sus obligaciones legales, el reloj judicial parece marcar un pulso entre estrategia y sustancia.
El aplazamiento ha generado reacciones encontradas en la opinión pública: para unos se trata de una jugada dilatoria digna de un thriller político, para otros, un derecho legítimo de la defensa en un proceso complejo.
Lo cierto es que ahora, con los reflectores apuntados a agosto, la historia de Cathy Barriga —entre corrupción, política y justicia— promete mantener a Chile pendiente de cada movimiento, cada argumento y cada nuevo giro que pueda marcar un antes y un después en este proceso de alto voltaje.







