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BOLIVIA Y BRASIL REACTIVAN EL SUEÑO DEL CORREDOR BIOCEÁNICO: EL PROYECTO QUE BUSCA REDIBUJAR EL MAPA ECONÓMICO DE SUDAMÉRICA

El relanzamiento del corredor bioceánico central —impulsado por Rodrigo Paz y Luiz Inácio Lula da Silva— busca transformar la infraestructura regional con una inversión estimada en miles de millones de dólares, reduciendo tiempos de transporte y posicionando a Sudamérica como un eje competitivo en el comercio global.

La geopolítica de Sudamérica vuelve a moverse. Y esta vez, lo hace sobre rieles, carreteras y rutas fluviales que prometen cambiar el eje del comercio continental. En un giro que revive viejas ambiciones y abre nuevas interrogantes, los gobiernos de Bolivia y Brasil han decidido retomar uno de los proyectos más ambiciosos —y postergados— de la región: el corredor bioceánico central.

El anuncio no es menor. Se trata de una iniciativa que busca conectar el océano Atlántico con el Pacífico atravesando el corazón del continente, con impacto directo en países como Chile y Perú. Un proyecto que, de concretarse, podría redefinir las rutas comerciales globales y posicionar a Bolivia como un actor logístico clave.

UN ACUERDO QUE REACTIVA UNA IDEA DE DÉCADAS

El punto de partida fue una reunión bilateral entre el presidente boliviano Rodrigo Paz y el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. En ese encuentro, ambos gobiernos firmaron acuerdos en áreas como energía, turismo y cooperación política, pero fue otro tema el que encendió las alarmas —y expectativas— en la región.

El ministro de Planificación boliviano, Fernando Romero, lo confirmó sin rodeos:

Hemos hablado, y con mucho entusiasmo, de poder retomar ese bioceánico central… que vaya por línea férrea, por hidrovía y por carreteras a través de nuestro país”.

La frase no es solo una declaración. Es una hoja de ruta.

UN CORREDOR DE MÁS DE 3.700 KILÓMETROS

El proyecto original —impulsado durante el gobierno de Evo Morales— contemplaba un trazado de aproximadamente 3.700 kilómetros, conectando el puerto de Santos, en Brasil, con el puerto de Ilo, en Perú.

El recorrido incluía nodos estratégicos:

  • Corumbá y Puerto Suárez (frontera Brasil-Bolivia)
  • Santa Cruz de la Sierra
  • Cochabamba
  • La Paz y El Alto
  • Conexión final hacia el Pacífico

Una columna vertebral logística que atravesaría zonas productivas, mineras, agrícolas y energéticas.

Fue pensado para utilizar y potenciar las vías que ya tenemos… generando una conexión lógica bioceánica”, explicó Romero.

DE LA PARÁLISIS A LA REACTIVACIÓN

Pero el proyecto no es nuevo. De hecho, lleva años en pausa.

Según el propio ministro, factores internos en Bolivia —que calificó como una “cultura del bloqueo”— habrían frenado su desarrollo. Ese escenario llevó a Brasil a buscar alternativas.

Y las encontró.

En la última década, el gigante sudamericano impulsó corredores logísticos en el norte (hacia puertos amazónicos) y en el sur (conexiones hacia Argentina y Uruguay), dejando de lado la opción central que atravesaba Bolivia.

Hoy, el panorama cambia.

Ahora hemos hablado con mucho entusiasmo de retomar este proyecto…”, insistió Romero.

UNA APUESTA POR CONVERTIR A BOLIVIA EN UN HUB REGIONAL

El objetivo es ambicioso: transformar a Bolivia en un nodo logístico de clase mundial.

Queremos trasladar todo ese potencial que tiene Brasil hacia las costas chilenas y peruanas, pero a través de Bolivia”, afirmó el ministro.

En términos concretos, eso implica:

  • Reducir tiempos de transporte entre océanos
  • Disminuir costos logísticos para exportaciones
  • Generar polos de desarrollo económico en zonas intermedias
  • Integrar cadenas productivas regionales

Un cambio estructural en la forma en que Sudamérica se conecta con Asia y otros mercados globales.

CIFRAS Y PROYECCIONES

Aunque no hay una inversión oficial actualizada, estimaciones previas del Corredor Ferroviario Bioceánico de Integración (CFBI) hablaban de montos superiores a los 10.000 millones de dólares.

El impacto potencial:

  • Reducción de hasta 30% en tiempos logísticos entre Atlántico y Pacífico
  • Incremento significativo en el comercio regional
  • Generación de miles de empleos directos e indirectos
  • Activación de economías locales en al menos 4 países

CHILE EN EL MAPA… ¿PROTAGONISTA O ESPECTADOR?

Para Chile, el proyecto abre un escenario complejo.

Si bien el trazado original considera salida por puertos peruanos, la posibilidad de extender conexiones hacia terminales del norte chileno —como Iquique, Antofagasta o Mejillones— está sobre la mesa en discusiones regionales.

La pregunta es estratégica: ¿se integrará Chile activamente o quedará fuera de una nueva ruta comercial continental?

17 ACUERDOS MÁS EN CARPETA

El corredor bioceánico no es un hecho aislado. Forma parte de una agenda más amplia.

Según confirmó el gobierno boliviano, ambos países analizan al menos 17 acuerdos adicionales, incluyendo:

  • Integración amazónica
  • Infraestructura energética
  • Conectividad regional
  • Proyectos multilaterales con Perú y Chile

Un paquete que apunta a consolidar un nuevo eje de desarrollo sudamericano.

EL REGRESO DE UNA IDEA QUE NUNCA MURIÓ

El corredor bioceánico central no es solo un proyecto de infraestructura. Es una apuesta geopolítica.

Una que estuvo a punto de concretarse, que fue desplazada por alternativas más viables en su momento, y que ahora regresa impulsada por nuevas condiciones políticas y económicas.

Muy contentos desde ese punto de vista”, resumió Romero.

Pero más allá del entusiasmo, el desafío es monumental: financiamiento, coordinación internacional, estabilidad política y ejecución técnica.

Porque en Sudamérica, los grandes proyectos no fracasan por falta de ideas.

Fracasan —muchas veces— en el camino.

Y este, literalmente, será uno de miles de kilómetros.

Belén Pavez G., Periodista y Locutora. Licenciada en Comunicación Social. Productora general y Directora de prensa en Vilas Radio. Música y Cat lover.

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