
El titular de Economía valoró que el dato mensual se ubique en la parte baja de las proyecciones del mercado y modere la inflación anual al 3,5%. Pese al alivio en los combustibles, la autoridad recalcó que mantendrán el impulso en la agenda de inversión y empleos para contrarrestar las presiones sobre el presupuesto familiar.
El costo de la vida dio un respiro leve pero clave durante el mes pasado. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio de 2026 anotó una variación mensual de 0,1%, ubicándose en el piso de las expectativas que manejaban los analistas del mercado. Con este registro del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la inflación acumulada en lo que va del año llegó al 2,9%, mientras que la cifra a doce meses descendió hasta un 3,5%.
El comportamiento de la canasta mostró contrastes marcados entre sus distintas divisiones. La fuerte baja en el sector transporte, que retrocedió un 3,5% empujada por la caída en los combustibles, se convirtió en el principal amortiguador del mes. Por el contrario, alimentos y bebidas no alcohólicas (0,7%) junto a vivienda y servicios básicos (0,7%) empujaron el índice al alza, reflejando la presión constante en los consumos esenciales de los hogares.
“CON LOS PIES SOBRE LA TIERRA”: LA LECTURA DEL MINISTRO DANIEL MAS
Tras la entrega del boletín estadístico, el biministro de Economía, Daniel Mas, valoró positivamente el resultado, destacando que el dato confirma que la trayectoria de los precios retoma la senda de la estabilidad. No obstante, la autoridad recalcó que el Ejecutivo analiza la cifra con prudencia y entendiendo la realidad de las familias.
“Recibimos de buena manera el IPC de julio con un leve 0,1%, un dato que está en la parte baja de lo que proyectaba el mercado y que permite moderar la inflación anual a un 3,5%. Esto demuestra que la economía se está encauzando hacia la estabilidad”, sostuvo el biministro Daniel Mas.
A pesar del balance favorable del indicador general, el titular de Economía fue enfático en señalar que el alivio de los combustibles no borra el impacto cotidiano de otros rubros que continúan al alza.
“Es verdad que la fuerte baja en los combustibles alivió de forma importante el índice. Sin embargo, miramos esto con los pies sobre la tierra y con empatía: sabemos perfectamente que las alzas en las cuentas de la luz y en algunos alimentos siguen apretando el presupuesto familiar de los chilenos”, reconoció la autoridad.
FOCO EN EMPLEO E INVERSIÓN PARA MITIGAR IMPACTO FAMILIAR
El informe del INE detalló que, de las 13 divisiones que componen la canasta, diez aportaron incidencias positivas, dos anotaron bajas y una se mantuvo sin variaciones. En el cálculo sin volátiles, el indicador marcó un 0,5% mensual, dejando en evidencia que la inflación subyacente sigue mostrando cierta resistencia.
Frente a este escenario, desde el equipo económico insistieron en que la estrategia para aliviar el costo de la vida no puede depender únicamente de los vaivenes mensuales de los precios internacionales de la energía. El Gobierno mantendrá el acelerador puesto en la agenda de inversión y reactivación laboral como la vía principal para fortalecer los ingresos golpeados por el costo de la luz y la canasta básica.
“Por eso, no nos conformamos. Seguiremos empujando con fuerza nuestra agenda de crecimiento e inversión para generar más y mejores empleos, que es lo que el país necesita para mitigar de forma definitiva estas presiones”, cerró el biministro Mas.




