ARGENTINA: EXPRESIDENTE MACRI PREPARA SU RETORNO PARA DESAFIAR A MILEI EN LAS PRESIDENCIALES DE 2027

A pesar de arrastrar un 69% de imagen negativa y sufrir una masiva fuga de legisladores hacia el oficialismo libertario, Mauricio Macri moviliza al PRO bajo la consigna del «próximo paso». La estrategia busca instalar una alternativa económica que «derrame» beneficios tras el severo ajuste de la era Milei, reconfigurando el tablero político trasandino.
El escenario político argentino se encamina de manera anticipada a una batalla de titanes que promete reconfigurar las alianzas de la centroderecha y la ultraderecha. A solo dos años y medio del recambio institucional, el expresidente Mauricio Macri (2015-2019) comenzó a perfilarse como candidato para competir en las elecciones presidenciales de 2027 contra el actual mandatario, Javier Milei. El movimiento representa un audaz desafío tectónico, considerando que el líder de la Propuesta Republicana (PRO) arranca la carrera con encuestas marcadamente desfavorables y un partido severamente atomizado por el fenómeno libertario.
El laboratorio de este retorno se activó el pasado jueves en Buenos Aires, donde Macri encabezó un encuentro clave de legisladores de su colectividad. Si bien el exjefe de Estado evitó un reconocimiento explícito y formal de su postulación frente a los micrófonos, sus allegados más íntimos no descartan la aventura presidencial y reconocen abiertamente que ya se encuentran trabajando de manera activa para que su nombre esté en la papeleta.
«El PRO va a tener candidato y Macri podría serlo»
El entorno de hierro del exmandatario no tardó en salir a blindar la operación política. Laura Alonso, legisladora del PRO en la ciudad de Buenos Aires y una de las figuras más cercanas a Macri, rompió el hermetismo en declaraciones exclusivas a la agencia EFE. “El PRO va a tener un candidato presidencial y Macri podría serlo, porque es el mejor de todo lo que el partido tiene para ofrecer a la Argentina”, sentenció la dirigenta, quien además se desempeñó como titular de la Oficina Anticorrupción durante el gobierno de Cambiemos.
Alonso utilizó una metáfora de cómic para describir el estado de ebullición interna que vive la militancia conservadora tras bambalinas: “Se activó la ‘Macri-señal’ en todo el país y el PRO se está movilizando con vistas a 2027”. De acuerdo a la estratega, la propuesta macrista para los próximos comicios se articulará bajo el eslogan de campaña «el próximo paso», un concepto que busca marcar una frontera nítida con los libertarios. “Hay una segunda fase del cambio, que es la construcción de un modelo económico que derrame o beneficie a todos los argentinos después del esfuerzo y el sacrificio que se viene realizando”, argumentó, apuntando al desgaste social derivado de la motosierra y el ajuste fiscal de la administración de La Libertad Avanza (LLA).
La dura realidad de las encuestas y el fantasma del «gobierno fallido»
Sin embargo, el camino hacia la Casa Rosada asoma cuesta arriba y sembrado de desafíos estadísticos brutales para el exmandatario. Una reciente y exhaustiva encuesta desarrollada por las firmas Atlas Intel y Bloomberg, que consultó a más de 4.000 ciudadanos sobre los principales liderazgos de la nación, expuso la severa resistencia que genera su figura en el electorado. El sondeo arrojó que Mauricio Macri ostenta un contundente 69% de imagen negativa y apenas un 22% de apreciación positiva, números que Laura Alonso matizó señalando que «son para trabajar».
El mismo estudio demoscópico instala a Javier Milei con un 61% de imagen negativa y 38% de positiva, mientras que sitúa a la expresidenta peronista Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) —actualmente condenada por corrupción y bajo el régimen de prisión domiciliaria— con un 55% de rechazo y un 39% de adhesión.
Para los analistas internacionales, la baja popularidad de Macri es una factura directa que la ciudadanía le sigue cobrando por su gestión macroeconómica. El director de la consultora política CB, Cristian Buttié, propone leer la competitividad del líder del PRO en clave de polarización y descarte. “Si competitivo es ganar las elecciones, lo veo difícil. Si competitivo es sacar un porcentaje que limite las posibilidades a Milei para ganar en primera vuelta, sí, eso es mucho más factible”, explicó a EFE, agregando que Macri corre el riesgo de ser visto como una “segunda marca” de Milei en el espectro antiperonista. “No tiene mucho más para crecer porque es parte de una experiencia fallida de gobierno”, remató Buttié, recordando que tras las enormes expectativas del 2015, su mandato concluyó con alta inflación, devaluación del peso y un masivo endeudamiento que provocó su derrota en primera vuelta ante Alberto Fernández en 2019.
Recomponer el liderazgo tras la «fuga» hacia el mileísmo
El plan de retorno de Macri no solo debe lidiar con el veredicto de la opinión pública, sino con la profunda sangría interna que sufre su propia estructura. Desde el ascenso de la ultraderecha al poder en 2023, el PRO ha enfrentado una severa crisis de conducción a raíz de que figuras emblemáticas, como su excandidata presidencial Patricia Bullrich, se integraran de lleno al Gobierno de Milei. Bullrich asumió primero como ministra de Seguridad Nacional y posteriormente se consolidó como la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado.
Esta mutación ideológica generó un efecto dominó que en los últimos dos años y medio debilitó los cimientos del PRO, provocando la pérdida de numerosos diputados y senadores nacionales que optaron por abandonar el barco macrista para mudarse oficialmente a las filas del bloque mileísta. Recomponer esa base legislativa y territorial será la primera gran prueba de fuego para el exmandatario.
De acuerdo a la ley electoral argentina, el cronograma de 2027 —que se ejecutará durante el segundo semestre de ese año— contempla la realización obligatoria de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para definir las candidaturas definitivas de cada coalición, dando paso luego a las elecciones generales. En un escenario de fragmentación del voto de derecha entre Milei y Macri, y con el kirchnerismo buscando renovación ante la inhabilitación perpetua de Cristina Fernández, el fantasma de una definición en segunda vuelta (balotaje) asoma como el destino inevitable de una Argentina que vuelve a discutir su futuro entre el cambio radical y la experiencia del pasado.




