
La estabilidad económica de Tarapacá se encuentra en un punto de quiebre tras el anuncio oficial de Iquique Terminal Internacional (ITI) sobre una Congestión Operacional Severa. La crisis, gatillada por niveles críticos de acumulación de carga que comprometen la seguridad y continuidad del puerto, ha forzado la implementación de restricciones drásticas que paralizan el flujo comercial de más de 2.200 usuarios de Zofri, quienes denuncian un abandono total por parte de las autoridades regionales.
Es así como en conversación exclusiva en el matinal “Todos Juntos” de Vilas Radio, Algib, representante de Importadores de Vehículos de Zofri, detalló que las exigencias del puerto son imposibles de cumplir debido a la naturaleza del comercio exterior. “Le comuniqué esto al gobernador, al alcalde y a los diputados; tenemos una situación muy complicada porque ellos deben saber que la importación no funciona así. Hay barcos que salieron de Japón, Corea o China hace 60 días y están en camino, no podemos decirles que se devuelvan a su país de origen con una noticia de apenas 30 días”, denunció el vocero de las 200 empresas del Barrio Industrial.
Ante la gravedad del escenario, ITI emitió un comunicado formal detallando las medidas inmediatas que regirán por un periodo inicial de 30 días prorrogables. Donde el terminal exige una «reducción inmediata de volúmenes de importación» y establece que cualquier ingreso de carga estará sujeto a una «coordinación obligatoria y confirmación previa».
El documento justifica estas acciones señalando que la saturación del patio afecta materialmente la capacidad de operación, a pesar de las advertencias previas enviadas a los clientes durante diciembre.
Esta parálisis técnica ha provocado que navieras internacionales como MSC comiencen a desviar sus naves a otros terminales, lo que representa una catástrofe financiera para los importadores locales. El año pasado, el desvío de solo 400 contenedores a Arica costó a los usuarios 600 millones de pesos en logística; hoy, con casi 8.000 contenedores en espera, la pérdida podría ser histórica. “Es una contradicción que nos hablen del Corredor Bioceánico cuando nuestro puerto actual no es capaz de servir ni siquiera a nuestra propia ciudad”, fustigó el dirigente gremial.
El representante del gremio expresó que los usuarios de Zona Franca ha sido los que han costeado directamente estos costos para evitar los paros de los cargadores. “Este año no tuvimos paros porque los usuarios pagamos el costo; firmamos un acuerdo para pagar 20 mil pesos mensuales por ocho meses los 200 usuarios para que se les pagara a los cargadores. Fue un costo por producción del usuario y no de la administración de Zofri y, aun así, ahora el puerto colapsa y nadie toma la responsabilidad”, sentenció el dirigente.







