
La solicitud de renovación anticipada de la concesión de la Zona Franca de Iquique (Zofri) hasta el año 2050 abrió un nuevo flanco de conflicto político en el norte del país. Mientras los accionistas de la empresa deben pronunciarse sobre el plan de inversiones que sustenta el proceso, desde Arica surgieron duras críticas por lo que consideran una negociación cerrada sin participación ciudadana ni garantías para la región.
El alcalde de Arica, Orlando Vargas, emplazó públicamente a los parlamentarios de Arica y Parinacota a intervenir en la discusión y a defender los intereses locales frente a lo que calificó como un acuerdo apresurado.
“No estoy de acuerdo con que se amarre un contrato entre gallos y medianoche sin tomar en cuenta a la ciudadanía ariqueña. Aquí los parlamentarios tienen que luchar y dejarse de payasadas”, afirmó el jefe comunal.
Vargas sostuvo que la eventual extensión de la concesión debe ir acompañada de un compromiso concreto con Arica, particularmente en la creación de una zona franca industrial propia, administrada desde la región.
ZONA FRANCA PARA ARICA: UNA DEUDA HISTÓRICA
El alcalde recordó que en 1992 el entonces Presidente Patricio Aylwin anunció la implementación de una zona franca industrial para Arica, promesa que —según denunció— nunca se materializó por falta de voluntad desde la administración central de la Zofri.
“La Zofri nunca le entregó a Arica las herramientas para administrar su propia zona franca industrial. Esa es una verdad histórica que no se puede seguir escondiendo”, enfatizó Vargas.
En la misma línea, el concejal Max Schauer respaldó el planteamiento del alcalde y llamó a los parlamentarios de la región a asumir un rol activo en la discusión.
“Queremos una zona franca administrada desde Arica. Es momento de ponerse los pantalones y defender lo que nos corresponde”, señaló.
Las autoridades locales advirtieron que una renovación automática de la concesión hasta 2050, sin nuevas condiciones, consolidaría un modelo que ha dejado a Arica fuera de los principales beneficios económicos del sistema franco.
CRECE LA PRESIÓN POLÍTICA CONTRA LA RENOVACIÓN
La prórroga de la concesión de la Zofri no solo enfrenta cuestionamientos desde Arica. En distintos sectores políticos y gremiales ha ido tomando fuerza la postura de rechazar o condicionar la renovación, exigiendo cambios estructurales en la relación entre la empresa y las regiones del norte.
A estas críticas se han sumado también los alcaldes de Iquique y Alto Hospicio, quienes han expresado reparos al proceso y a la falta de claridad sobre los beneficios concretos para las comunidades locales.
Desde Arica, el mensaje fue directo: la discusión no puede limitarse a un acuerdo entre accionistas y autoridades centrales, sino que debe considerar el impacto territorial y social.
“No se puede decidir el futuro económico del norte sin escuchar a Arica. Esta concesión debe servir para equilibrar el desarrollo, no para profundizar desigualdades”, insistió Vargas.
Con la votación de los accionistas aún pendiente y un escenario político cada vez más tensionado, la renovación de la concesión de la Zofri se perfila como un nuevo conflicto regional que podría escalar al Congreso, donde los parlamentarios deberán definir si respaldan el acuerdo o exigen condiciones que garanticen un rol protagónico para Arica en el sistema franco.







