
El titular de Hacienda denunció que la administración anterior «maquilló» la deuda real al no contabilizar facturas por cientos de millones de dólares. Con apenas US$980 millones en caja y el 37% del presupuesto anual de deuda ya ejecutado, el Gobierno justifica el fin de la contención de precios como una medida de «prudencia obligatoria».
En una cruda radiografía al estado financiero del país, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, reveló este jueves que la situación fiscal recibida por la actual administración es mucho más crítica de lo que mostraban las cifras oficiales al cierre del año pasado. Según la autoridad, el país enfrenta una deuda pública de 40.000 millones de dólares, una cifra significativamente superior a la registrada hace cuatro años ante una crisis de similar magnitud.
El «maquillaje» de la foto fiscal
El ministro explicó que, si bien los estados financieros se cierran el 31 de diciembre para efectos comparativos, la «foto» capturada al final de 2025 no reflejaba la falta de capital de trabajo. Quiroz señaló que el Estado debió haber contraído deuda para operar con normalidad, pero al no hacerlo, presentó niveles de endeudamiento artificialmente bajos.
«La consecuencia de eso es que en los primeros días de enero se salió a emitir deuda de forma acelerada. Al asumir el 11 de marzo, Hacienda ya había contraído el 37% de toda la deuda permitida para el presupuesto de este año», advirtió el secretario de Estado, subrayando que la caja disponible era de apenas 980 millones de dólares, monto insuficiente para cubrir las necesidades operativas.
Facturas «extraviadas» y fallas en el sistema
Uno de los puntos más alarmantes de la denuncia de Quiroz apunta a la deuda flotante con proveedores, la cual alcanzó un punto récord de 3.300 millones de dólares. A esto se suma un proceso de revisión crítica en varios ministerios debido a fallas en los sistemas de ingreso de documentos.
«Se echó a perder el sistema donde se ingresaban las facturas para sacar las cuentas totales. Hemos recibido cientos de millones de dólares en facturas que debieron haber sido cargadas al gasto del año 2025 y que nos toca asumir ahora», reveló el ministro.
Actualmente, los equipos técnicos están revisando «una por una» estas facturas para verificar su validez y el impacto real que tendrán en el presupuesto vigente.
El fin de la contención: «Sería imprudente ser generosos»
Ante las presiones de diversos sectores para mantener los mecanismos de estabilización de precios y ser «más generosos» en el gasto público, Quiroz fue tajante al señalar que la realidad financiera no lo permite.
«Responsablemente, dado el nivel de la crisis y la situación fiscal en que recibimos esta administración, sería imprudente seguir manteniendo este tipo de contención«, sentenció. La autoridad defendió la necesidad de cuidar los escasos recursos para necesidades «más imperiosas» que puedan surgir si el escenario internacional empeora.







