ACUERDO MERCOSUR–UNIÓN EUROPEA AVANZA CON RATIFICACIÓN DE ARGENTINA Y URUGUAY: PROMETE FUERTE IMPULSO A LAS EXPORTACIONES REGIONALES

Argentina y Uruguay se convirtieron en los primeros países del Mercosur en ratificar formalmente el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea, marcando un hito en un proceso que se extendió por más de dos décadas de negociaciones.
En Montevideo, el Parlamento de Uruguay aprobó el tratado por amplia mayoría, transformándose en el primer socio del bloque en completar el trámite legislativo. Horas más tarde, el Senado de Argentina dio luz verde al proyecto, consolidando así un respaldo político clave para la entrada en vigor del pacto firmado en enero.
Con esta decisión, ambos países envían una señal política y económica al resto de los miembros del Mercosur y a la Unión Europea, abriendo el camino para la aplicación provisional del acuerdo.
UN ACUERDO QUE ABRE UN MERCADO DE 700 MILLONES DE PERSONAS
El tratado Mercosur–UE creará una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, con un mercado integrado por más de 700 millones de personas y cerca del 30% del PIB global.
Entre sus principales alcances se encuentra la eliminación progresiva de aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur hacia Europa, con especial impacto en sectores como energía, minería, agroindustria e industria.
En el caso de los productos agrícolas, donde los países sudamericanos son altamente competitivos, se liberalizará el 99% del intercambio comercial, permitiendo una entrada más fluida de estos bienes al mercado europeo.
El canciller uruguayo Mario Lubetkin valoró el momento como el cierre de una etapa histórica y reconoció que ahora comienza un período complejo de adaptación productiva. “Cumplimos nuestra responsabilidad tras más de 25 años de trabajo”, señaló.
APOYOS, PROYECCIONES Y CRÍTICAS
Desde Buenos Aires, el gobierno del presidente Javier Milei calificó la ratificación como un “hito” en la estrategia de inserción internacional del país. Las autoridades proyectan que el acuerdo podría generar un aumento de hasta 122% en las exportaciones en un plazo de diez años.
El canciller argentino Pablo Quirno sostuvo que este paso permitirá avanzar hacia la aplicación provisional del tratado por parte de la Comisión Europea, lo que facilitaría el acceso inmediato a los beneficios arancelarios.
Durante el debate legislativo también surgieron advertencias. El senador José Mayans planteó la necesidad de corregir asimetrías productivas, especialmente en sectores manufactureros que podrían verse afectados por la competencia europea. En respuesta, la oficialista Patricia Bullrich defendió que el acuerdo contempla plazos de adaptación para amortiguar esos impactos.
Mientras tanto, Brasil y Paraguay avanzan en sus propios procesos legislativos. En Europa, el acuerdo aún debe superar revisiones jurídicas, aunque la Comisión Europea podría comenzar su aplicación provisional sin esperar la votación del Parlamento Europeo.
La ratificación de Argentina y Uruguay representa el primer paso concreto para transformar un acuerdo histórico en una realidad económica, con efectos directos sobre el comercio, la producción y la integración entre Sudamérica y Europa.






