
Un joven de 19 años enfrentará tras las rejas la investigación por femicidio frustrado, sustracción de menores y violencia intrafamiliar. A pesar de que el Juzgado de Garantía local rechazó en primera instancia la medida cautelar, la Fiscalía apeló verbalmente y logró que la Corte de Apelaciones de Iquique revocar la decisión para resguardar la vida de la adolescente de 17 años.
Lo que ocurría dentro de una vivienda en las tomas del sector El Boro, en Alto Hospicio, era un verdadero calvario. Un sujeto de 19 años, de nacionalidad boliviana, mantuvo durante más de un mes bajo constante terror a su pareja de 17 años, de la misma nacionalidad y que además se encuentra embarazada.
La abogada asistente de la Fiscalía de Alto Hospicio, Francisca Vergara, detalló que desde inicios de septiembre el hombre ejerció reiteradas agresiones físicas y psicológicas motivadas por celos injustificados. El imputado controlaba rigurosamente sus comunicaciones personales e incluso llegó a intentar estrangularla usando el cable de un cargador de teléfono. La adolescente no denunció a tiempo por el miedo extremo que le causaban las reiteradas amenazas de muerte.
Golpes a su embarazo y encierro con candado
La escalada de violencia alcanzó un punto crítico el pasado 14 de octubre. Ese día, la víctima armó el valor necesario para manifestarle que quería terminar la relación. La respuesta del agresor fue inmediata y desmedida: la amenazó con matarla si se iba y la golpeó fuertemente en el abdomen, sabiendo perfectamente que está embarazada.
Para evitar que escapara, el sujeto salió de la casa y la dejó completamente encerrada por fuera utilizando un candado. Cerca de la medianoche, la joven logró contactar por teléfono a su madre —quien vive fuera de la ciudad— para pedirle auxilio urgente y compartirle su ubicación en tiempo real.
Madre viajó a rescatarla y Carabineros intervino
La reacción de la madre fue inmediata. Viajó durante la madrugada hasta Alto Hospicio para socorrer a su hija y alertó de inmediato a los funcionarios de la Tercera Comisaría de Carabineros.
Cuando el imputado regresar a la propiedad e intentó mover a la víctima fuera del inmueble, los efectivos policiales aparecieron en el lugar gracias al aviso materno. Personal de la Sección de Investigación Policial (SIP) de Carabineros concretó la detención en el acto, rescatando a la menor de edad y poniéndola a resguardo.
La apelación que cambió el destino del imputado
En la audiencia de formalización, la Fiscalía de Alto Hospicio le imputó los delitos de femicidio frustrado, sustracción de menores, maltrato habitual, lesiones menos graves y amenazas en contexto de violencia intrafamiliar. Pese a la gravedad de los hechos, el Juzgado de Garantía de Alto Hospicio rechazó inicialmente enviar al sujeto a prisión preventiva.
El Ministerio Público presentó una apelación verbal en la misma audiencia. La controversia pasó a manos de la Corte de Apelaciones de Iquique, organismo que acogió en pleno los argumentos fiscales y decretó la prisión preventiva del imputado por considerar que su libertad representa un peligro evidente para la víctima y la sociedad. La justicia fijó un plazo de 120 días para desarrollar las diligencias de investigación.




