
Con una capacidad de 300 MW y hasta cinco horas de autonomía, el parque de baterías a gran escala que levanta AES Andes al sur de Iquique se alista para inyectar 1.500 MWh de energía limpia al sistema nacional. La obra busca frenar el vertimiento de radiación solar durante las horas luz y guardar esa electricidad para alimentar la noche tarapaqueña y los grandes yacimientos mineros de la zona.
El sector costero de Patache, al sur de Iquique, es hoy el epicentro de una de las obras de infraestructura más ambiciosas del norte de Chile. El proyecto BESS Patache superó el listón del 30% de avance en sus obras civiles y de montaje, confirmando que la Región de Tarapacá tomó la delantera en la carrera por el almacenamiento industrial de energía.
La iniciativa, liderada por la firma AES Andes, representa una inversión directa de US$300 millones. El objetivo central es simple pero ambicioso: instalar un parque de baterías de ion-litio con una potencia de 300 MW capaces de acumular electricidad hasta por cinco horas continuas, lo que equivale a entregar 1.500 MWh de energía limpia directamente al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) durante las horas de mayor consumo.
Solución concreta al «recorte solar»: Guardar lo que antes se perdía
Uno de los problemas más absurdos del sistema energético en el norte es el vertimiento o «recorte solar». Durante las horas del día, los parques fotovoltaicos de la pampa generan tanta electricidad que las líneas de transmisión colapsan por saturación. Sin capacidad para transportar ese flujo, miles de megavatios-hora simplemente se pierden porque no hay dónde guardarlos.
BESS Patache entra a resolver esa brecha de fondo. Sus baterías de última generación absorberán toda esa energía que hoy se desperdicia al mediodía. Luego, cuando el sol se esconde y las familias prenden sus artefactos o la industria exige máxima potencia, el parque inyecta la energía guardada, reemplazando directamente a las termoeléctricas que queman carbón o diésel.
«Evitamos el vertimiento y entregamos seguridad al sistema»
Tanto desde la ejecutiva de la compañía como en los balances técnicos regionales se remarcó el ritmo de trabajo que mantiene el proyecto en el terreno, destacando que la iniciativa le devuelve solidez a la red del norte grande.
«Superar el 30% de construcción en BESS Patache demuestra el compromiso con la transformación de la matriz energética del país. Esta infraestructura no solo evita el vertimiento de energía renovable, sino que entrega la flexibilidad y seguridad operacional que el sistema requiere para avanzar decididamente hacia la descarbonización», señalaron desde la empresa al revisar el avance de las obras.
Empleo local para Iquique y respaldo verde para las mineras de la región
El impacto de BESS Patache no se limita a las torres de alta tensión ni a los tableros eléctricos. La construcción está inyectando dinamismo directo a la economía regional a través de la contratación de mano de obra tarapaqueña y la demanda constante de servicios industriales, transporte y alimentación en la provincia de Iquique.
Al mismo tiempo, el proyecto se transforma en un aliado estratégico para la minería local. Las grandes compañías extractivas que operan en la cordillera y la costa de Tarapacá exigen cada vez más contratos de suministro 100% renovable las 24 horas del día. Contar con un pulmón de almacenamiento en Patache garantiza que los procesos mineros puedan funcionar de noche con sol guardado durante el día, acelerando la electrificación de sus faenas.




