
La normativa fue publicada en el Diario Oficial y detalla el procedimiento de reconducción en frontera, permitiendo reembarcar o devolver a su país a extranjeros que evadan controles dentro de un radio de 10 kilómetros del límite terrestre. El operativo debe completarse en un plazo máximo de 48 horas, resguardando el derecho a ser oído y atendiendo excepciones por vulnerabilidad.
El Gobierno puso en marcha las nuevas reglas del juego en las fronteras del país. A través de la publicación en el Diario Oficial, el Servicio Nacional de Migraciones oficializó el protocolo de reconducción inmediata, un mecanismo normativo que busca agilizar la devolución de extranjeros que ingresen de manera clandestina a territorio chileno.
La medida entrega atribuciones directas a la Policía de Investigaciones (PDI), Carabineros y las Fuerzas Armadas para coordinar y ejecutar las expulsiones sin necesidad de tramitar resoluciones administrativas adicionales. El procedimiento se aplicará en una franja de hasta 10 kilómetros desde el límite fronterizo terrestre o dentro del espacio marítimo nacional.
Criterios de expulsión y veto temporal de ingreso
La normativa fija casos específicos para activar la reconducción de forma automática. Deberán abandonar el país en el menor tiempo posible quienes ingresen evadiendo el control policial, usen pasaportes o documentos de identidad falsificados, o intenten cruzar teniendo una orden previa de expulsión, abandono o prohibición de ingreso vigente.
Quienes sean devueltos bajo este protocolo quedarán automáticamente con una prohibición provisoria de ingreso a Chile por un plazo de hasta un año. Además, el reglamento establece una regla estricta sobre los permisos: las órdenes de expulsión o abandono prevalecerán siempre sobre cualquier nuevo permiso de residencia o visa que la persona haya tramitado de forma posterior.
Límite de 48 horas y resguardo de derechos básicos
Para evitar demoras burocráticas y retenciones prolongadas en los pasos fronterizos, el documento establece un candado temporal estricto. Todo el operativo de retención, traslado a la PDI y devolución a la frontera no podrá superar las 48 horas.
A pesar de la rapidez del trámite, la norma fija garantías fundamentales durante el proceso. Los migrantes tendrán derecho a ser escuchados por la autoridad, conocer la naturaleza del procedimiento, contactarse con familiares residentes en Chile y recibir asistencia de un intérprete. Asimismo, se fijó una excepción de resguardo: la reconducción no aplicará si existen indicios de que la persona es víctima de trata de personas, secuestro o cualquier delito que ponga en riesgo su integridad física o su vida.




