
La parlamentaria por la región instó al Gobierno, Senapred y los municipios a acelerar el catastro de familias golpeadas por vientos de hasta 60 km/h, voladura de techos y un masivo apagón que mantiene a miles de hogares a oscuras en Iquique, Alto Hospicio y las caletas.
El viento no dio tregua en la costa ni en la pampa. Las ráfagas que rozaron los 60 kilómetros por hora durante la noche del martes dejaron un saldo amargo en Tarapacá: viviendas sin techo, estructuras colapsadas, polvo en suspensión y más de 4.700 clientes a oscuras en Iquique, Alto Hospicio y poblados costeros.
Frente a este escenario de contingencia en pleno invierno, la diputada independiente-UDI por Tarapacá, Ximena Naranjo, exigió al Gobierno y a los municipios desplegar de inmediato la Ficha Básica de Emergencia (FIBE). Para la legisladora, levantar esa información social en terreno es el único camino real para que las cajas de ayuda, los materiales de construcción y los bonos estatales lleguen hoy día, y no cuando la emergencia ya haya pasado.
CORTES DE ENERGÍA Y CLASES SUSPENDIDAS EN EL BORDE COSTERO
El impacto de la marejada de viento golpeó con especial fuerza a los sectores más vulnerables y a las caletas rurales. Localidades como Chanavayita, San Marcos y Pisagua sufrieron interrupciones prolongadas del suministro eléctrico, complicando la rutina diaria de adultos mayores, pescadores y familias enteras que quedaron aisladas de la red básica.
A la par, la Seremi de Educación optó por bajar la cortina de los colegios. La autoridad decretó la suspensión de clases en Iquique, Alto Hospicio y los poblados del litoral, una decisión que la parlamentaria catalogó como idónea para evitar accidentes producto del desprendimiento de techumbres y la baja visibilidad en los traslados.
«NO BASTA CON MONITOREAR: HAY QUE ESTAR EN EL BARRIO RESOLVIENDO»
Para Naranjo, la respuesta del Ejecutivo debe ser agresiva y sin rodeos burocráticos. «Estamos frente a una situación excepcional para nuestra región. Muchas familias sufrieron voladuras de techos, pérdida de enseres y siguen sumidas en la incertidumbre por los cortes de luz. Necesitamos la FIBE activa ahora ya para canalizar los recursos», remarcó la diputada.
La parlamentaria instó a Senapred, la Delegación Presidencial y las empresas distribuidoras de electricidad a armar frentes de trabajo unificados para levantar la red eléctrica y entregar contención social. «La emergencia se aborda caminando las calles. No basta con mirar los monitores desde una oficina; se exigen catastros rápidos, reposición del servicio y acompañamiento directo a los vecinos que lo están pasando mal», enfatizó.
El monitoreo de la bancada parlamentaria continuará sobre los municipios y los servicios públicos de la región, presionando para que la ayuda estatal se traduzca en techos reparados y luz en las casas antes de que vuelva a apretar el mal tiempo.




