
El alcalde Alí Manouchehri confirmó la cancelación del evento dieciochero más grande del país para inyectar presupuesto inmediato a las familias afectadas por las lluvias. El jefe comunal criticó la lentitud del Gobierno Central y remarcó que la prioridad absoluta es levantar viviendas, habilitar caminos y reactivar el comercio local.
Coquimbo tomó una decisión drástica que golpea la tradición, pero responde de lleno a la emergencia. La tradicional Fiesta de La Pampilla no se celebrará este 2026. La comuna puerto aún sufre los estragos del devastador temporal de la semana pasada y la municipalidad decidió congelar la celebración dieciochera para volcar todo el dinero y el personal a la zona de catástrofe.
El anuncio sacudió la pauta noticiosa este jueves. No fue una decisión fácil, pero el alcalde Alí Manouchehri salió a dar la cara y explicar el trasfondo de una resolución que afecta directamente la identidad comunal.
FAMILIAS QUE LO PERDIERON TODO Y CRÍTICAS AL GOBIERNO CENTRAL
El escenario en los barrios y sectores rurales de Coquimbo sigue siendo complejo. «Hoy hay vecinos y vecinas que lo perdieron todo, familias que perdieron sus casas, sus enseres y sus recuerdos. Hay caminos destruidos, localidades aisladas y una emergencia que para Coquimbo aún no termina», enfatizó el jefe comunal al iniciar su mensaje a la ciudadanía.
La decisión municipal se aceleró ante la falta de liquidez inmediata por parte del Ejecutivo. Según explicó Manouchehri, el municipio presentó propuestas concretas al Presidente Kast y al Ministerio de Hacienda para conseguir inyecciones de capital fresco de manera urgente, pero las respuestas no llegaron con la rapidez necesaria.
«Se nos informa que la reconstrucción se financiará a través de la Ley de Presupuestos y no con recursos frescos ahora. Nuestra gente necesita ayuda hoy, no el próximo año», cuestionó el alcalde, dejando en claro que la urgencia social no permite esperar la burocracia del año presupuestario 2027.
MÁS DE $1.800 MILLONES Y TODO EL EQUIPO EN LA CALLE
Ante la falta de liquidez del Estado, el municipio apretó las cuentas internas. Cancela el evento más masivo de las Fiestas Patrias en Chile y redirige de golpe un pozo presupuestario multimillonario.
«Como coquimbano esta es una de las decisiones más difíciles que me ha tocado tomar», reconoció el jefe comunal. Sin embargo, precisó que el municipio destinará más de $1.800 millones de pesos y toda la capacidad operativa municipal a recuperar caminos, llevar ayuda directa y acelerar la reconstrucción.
El plan no se detendrá únicamente en la compra de materiales o el despliegue de maquinaria pesada. Desde la alcaldía confirmaron la creación de un plan de reactivación económica para amortiguar el impacto financiero que sufrirán los fonderos, comerciantes y emprendedores locales que esperaban La Pampilla para salvar el año.
Manouchehri remarcó que la fiesta volverá con más fuerza cuando la comuna esté de pie, asegurando que hoy la prioridad absoluta es poner cada peso donde las familias coquimbanas más lo necesitan.




