NUEVO CORREDOR BIOCEÁNICO EN EL SUR DE PARAGUAY BUSCA CONSOLIDAR EL TRÁNSITO DE CARGA ENTRE BRASIL, ARGENTINA Y EL PACÍFICO

La iniciativa contempla una inversión de 286 millones de dólares financiados por la agencia japonesa JICA para construir más de 170 kilómetros de ruta en hormigón. El Ejecutivo presentó la propuesta al Senado con el objetivo de iniciar las obras en 2027 y transformar al país en el principal centro logístico de la región.
El Gobierno paraguayo dio un paso decisivo para consolidar una nueva ruta de integración regional. El vicepresidente Pedro Alliana junto a la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, llegaron hasta el Senado de su país para presentar formalmente el proyecto del Corredor Suroeste, una megaobra vial de 286 millones de dólares financiada por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).
La propuesta busca el visto bueno del Congreso para asegurar los fondos y comenzar los trabajos en 2027. La ruta promete transformar el mapa del transporte de carga en el Cono Sur, uniendo directamente la producción de Brasil con las carreteras del norte argentino para conectar de forma fluida hacia los puertos del Océano Pacífico.
MÁS DE 170 KILÓMETROS EN PAVIMENTO DE HORMIGÓN
La ministra Centurión detalló las especificaciones técnicas del trazado, destacando que la vía se diseñó a la medida de las exigencias del transporte pesado y la geografía de la zona.
La obra contempla 154 kilómetros de ruta principal más otros 25 kilómetros de accesos y travesías urbanas, extendiéndose desde la localidad de Yabebyry, en el departamento de Misiones, hasta la ciudad de Pilar, en Ñeembucú.
«La ruta será construida con pavimento de hormigón por las características del suelo del sector, lo que además va a beneficiar de manera directa a las empresas locales productoras de esta materia prima», explicó la titular de Obras Públicas tras la reunión en la Cámara Alta.
LA SEGUNDA ETAPA DE UN CORREDOR DE EXPORTACIÓN CLAVE
Este nuevo tramo no nace de forma aislada. Representa la continuación natural de los corredores de exportación ejecutados en años anteriores que unieron Alto Paraná con Itapúa, un trazado estratégico que también contó con financiamiento de la agencia japonesa JICA.
El objetivo es conectar la infraestructura existente —como los puentes de la Integración y de la Amistad en la frontera con Brasil— con los pasos hacia el territorio argentino, cerrando un circuito continuo para el tránsito de mercaderías.
PARAGUAY APUSTA A SER EL HUB LOGÍSTICO DE AMÉRICA LATINA
El impacto de la obra traspasa las fronteras paraguayas y apunta directo al comercio internacional en el Cono Sur. Con un plazo de ejecución estimado en 30 meses a partir de 2027, las autoridades confían en que este paso agilizará el transporte terrestre hacia las costas del Pacífico.
«Con esto estamos completando lo que vendría a ser un nuevo corredor bioceánico. Desde Alto Paraná, siguiendo este corredor, vamos a llegar a la Argentina y consecuentemente a los puertos del Pacífico, garantizando la visión de integración de Paraguay y convirtiéndolo en el hub logístico de toda América Latina», afirmó Centurión.




