
El estratega Fernando Ortiz dosificó piezas y apostó por una patrulla juvenil que terminó vapuleada 4-1 por el «Capo de Provincia» en El Teniente. Pese a la goleada, el «Cacique» retiene el liderato del Grupo E, mientras que los celestes reviven en la tabla replicando su gran tranco internacional.
Una noche para el olvido vivió la escuadra de Macul en la Región de O’Higgins. En un compromiso que estaba pendiente por la segunda fecha de la fase grupal de la Copa Chile, Colo Colo saltó a la cancha del Estadio El Teniente con una formación plagada de suplentes y futbolistas juveniles. La decisión del director técnico Fernando Ortiz de cuidar a sus figuras principales —sustentada en el liderato que ostentaban en la zona— terminó costando extremadamente caro ante un rival que no tuvo piedad.
El «Cacique» arribaba a la «Ciudad Histórica» con un rendimiento perfecto de nueve unidades en tres partidos disputados, un colchón de puntos que propició el masivo recambio en la oncena estelar. Sin embargo, los albos exhibieron su peor versión futbolística en lo que va de la temporada, mostrándose inconexos en la zona media y sumamente frágiles en el bloque defensivo. Dicha realidad fue capitalizada con maestría por el conjunto dirigido por Lucas Bovaglio, que replicó los pasajes de alta intensidad que ha mostrado este año en sus desafíos internacionales de Copa Libertadores y Copa Sudamericana.
O’Higgins golpeó temprano y liquidó en el complemento
El trámite del encuentro comenzó a cargarse hacia el lado del cuadro local desde el pitazo inicial. La presión alta del «Capo de Provincia» desdibujó rápidamente a la patrulla juvenil alba, abriendo la cuenta de forma temprana. Al minuto 11, Francisco González batió la resistencia del guardameta colocolino para decretar el 1-0 tras una lucida jugada colectiva. Lejos de reaccionar, el elenco alternativo de Ortiz continuó cediendo terreno y posesión, lo que permitió que Thiago Vecino estirara las cifras a los 40 minutos con un certero remate que decretó el 2-0 antes del descanso.
En el entretiempo, el cuerpo técnico albo intentó mover la pizarra y meter cambios para buscar una remontada o, al menos, equilibrar las acciones en mediocampo. No obstante, las ilusiones de la escuadra capitalina se derrumbaron de forma definitiva promediando la segunda mitad. El paraguayo Arnaldo Castillo, quien ingresó desde el banco de suplentes, se transformó en la gran figura de la noche al matricularse con un doblete a los 68′ y 90′ minutos, sepultando cualquier atisbo de reacción y sentenciando una goleada de proporciones.
Descuento del «Rey» y el panorama del Grupo E
Cuando el compromiso ya expiraba en Rancagua y se jugaban los minutos de adición otorgados por el juez principal, una infracción dentro del área celeste le permitió al cuadro popular maquillar el adverso resultado. El experimentado volante Arturo Vidal anotó el descuento desde los doce pasos al minuto 90+4, sentenciando el definitivo 4-1 en el tablero marcador.
Pese al duro golpe y al bajo rendimiento de los nombres de alternativa, la caída no pone en peligro inmediato la estabilidad del conjunto popular en el certamen criollo. Colo Colo se mantiene como líder del Grupo E con 9 unidades, conservando una cómoda ventaja en la cima. Por su parte, los pupilos de Lucas Bovaglio escalaron con propiedad al segundo lugar con 5 puntos, encendiendo la lucha por avanzar de ronda.
La definición de la zona quedó al rojo vivo de cara a la próxima jornada del campeonato. Si las dos escuadras logran sumar abrazos en sus respectivos encuentros —Colo Colo enfrentando a Deportes Recoleta y O’Higgins haciendo lo propio ante Unión Española— abrocharán de manera matemática sus boletos rumbo a los octavos de final de la Copa Chile.




