
El desplome internacional del petróleo Brent a mínimos cercanos a la prepandemia e hitos bélicos forzó cambios en los parámetros del Mepco. La histórica baja de esta semana frenará la inflación, empujando las expectativas del IPC de julio a la baja.
Una serie de proyecciones altamente favorables para la economía doméstica y el presupuesto familiar se consolidaron en las últimas horas en el mercado financiero nacional. Tras el histórico alivio en los surtidores materializado este jueves, economistas y expertos en temas de combustibles prevén que existe espacio técnico para que el precio de las bencinas anote un retroceso acumulado de otros $200 por litro durante los próximos dos meses, acercándose con fuerza a los niveles registrados antes del estallido de la guerra en Medio Oriente.
Este escenario de bajas sucesivas se desencadenó de forma automática tras el anuncio oficial del fin del conflicto político y militar entre Estados Unidos e Irán. El acuerdo de paz impactó de inmediato los mercados de materias primas, provocando un desplome en el valor internacional del petróleo Brent —de referencia para el mercado chileno— hasta los US$78,7 el barril (-15,9%), mientras que el crudo WTI de Nueva York retrocedió a US$75,1 por barril (-13,6%).
El primer impacto en Chile: Un traspaso íntegro a los consumidores
Las repercusiones locales del acuerdo internacional se sintieron con fuerza en las estaciones de servicio de todo el país. En el desglose del último ajuste, la gasolina de 93 octanos anotó una histórica baja de $95 por litro, en tanto que la de 97 octanos cayó $106,7 el litro. La gran sorpresa de la jornada la protagonizó el diésel, combustible clave para el transporte de carga y la logística nacional, que mostró un descenso de $117,5 por litro. Por su parte, el kerosene doméstico se mantuvo sin variaciones.
Estas disminuciones sustanciales, adelantadas a inicios de semana por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, fueron posibles gracias a nuevas modificaciones a los parámetros del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco). En la práctica, el Ejecutivo procedió a neutralizar dicho instrumento regulatorio, permitiendo por primera vez un traspaso completo y sin amortiguaciones a los consumidores de las caídas experimentadas por el crudo a nivel internacional.
A pesar de este respiro, las estadísticas de la actual administración reflejan el duro impacto acumulado en el periodo previo: aun con la baja actual, la gasolina de 93 octanos registra un incremento neto de $297,2 por litro, mientras que el diésel arrastra un alza acumulada de $386,9 por litro en lo que va del mandato.
Calendario de bajas: ¿Cuándo y por qué seguirá cayendo el combustible?
La estabilización del crudo Brent en torno a los US$80 el barril y la mantención del tipo de cambio en niveles de $900 por dólar sustentan el optimismo de las consultoras macroeconómicas. De hecho, el Brent llegó a tocar un mínimo intradía de US$76,58, rozando la barrera de los US$73,15 que registraba el día anterior al inicio de las hostilidades.
El economista y socio de Hermann Consultores, Jorge Hermann, puso fechas concretas al alivio tarifario que viene:
«Las bencinas bajarán otros $200 en el acumulado que se irán materializando progresivamente en las jornadas del 9 y 30 de julio, y el próximo 20 de agosto«, detalló el especialista.
Por su parte, Juan Ortiz, economista del OCEC-UDP, argumentó que el factor matriz detrás de esta corrección responde a fundamentos físicos de oferta global: «La reducción del precio del petróleo Brent en el mercado internacional es producto del acuerdo político entre Estados Unidos e Irán, el cual permitirá impulsar la oferta de crudo a nivel mundial dada la reapertura del estrecho de Ormuz y la paulatina normalización del transporte a través del golfo Pérsico», sostuvo Ortiz, agregando que es completamente factible una nueva caída mayorista superior a los $100 dentro de tres semanas mediante el ajuste del Mepco.
De materializarse a cabalidad estas proyecciones de los expertos, el precio de la gasolina de 93 octanos en la Región Metropolitana promediará los $1.268 el litro, quedando apenas a $100 pesos del valor de la era previa al conflicto armado.
Efecto cadena: Desplome de la inflación y respiro para el Banco Central
El desplome en el valor de la energía obligó a las mesas de dinero a recalcular de urgencia los efectos de la división de transportes sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Para el cierre del presente mes, las expectativas del mercado consolidaron una tendencia deflacionaria, anticipando un IPC negativo de -0,4% para junio.
En paralelo, las perspectivas de inflación para el mes de julio también experimentaron un severo ajuste a la baja. Si antes del pacto en el Golfo Pérsico las proyecciones se situaban en un alza del 0,4%, hoy los departamentos de estudios estiman que el IPC de julio fluctuará en un rango acotado de entre 0% y 0,3%.
Al respecto, tanto Ortiz como Felipe Alarcón (economista de Euroamérica) fijaron sus cartas en un 0,3% mensual, advirtiendo que la incidencia a la baja de los combustibles restará unos -0,3 puntos porcentuales al índice general de la canasta. Una visión aún más optimista sostiene Jorge Hermann, quien fijó un 0% como escenario base para julio.
Este sorpresivo y favorable cambio de escenario macroeconómico fue abordado por la presidenta del Banco Central, Rosanna Costa. Si bien en el último Informe de Política Monetaria (IPoM) se proyectó de forma oficial que la inflación cerraría el año con un 4,2% acumulado, la autoridad monetaria no descartó que la cifra definitiva se ubique finalmente por debajo de la meta del 4% debido al derrumbe del valor del petróleo y sus efectos de segunda vuelta en la cadena de distribución nacional.




