
Una profunda indignación mantiene la comunidad iquiqueña debido al colapso por agua que sufre el recinto deportivo, una obra que costó más de 1.200 millones de pesos. A través de registros audiovisuales se expuso que el parque está completamente inundado, una situación que se arrastra a poco más de seis meses de haber sido entregado oficialmente y donde los vecinos ironizan con que sólo le faltan los pirigüines para ser un humedal urbano.
El origen del problema radicaría en fallas estructurales que la propia casa consistorial terminó por admitir. El concejal de Iquique, Cristian Barra, manifestó que «es el recién inaugurado Skate Park de nuestra ciudad que presenta este tipo de problemas. El municipio también reconoce que el principal problema de aquí fue el diseño, el mismo diseño que aprobó el municipio y por eso ocurren todos estos tipos de problemas».
RESPONSABILIDAD SOCIAL Y EXIGENCIA DE ESTANDARES
La persistencia del agua estancada y la falta de soluciones definitivas despertaron duras críticas hacia la gestión de los recursos públicos. El concejal de Iquique, Cristian Barra, enfatizó que «lo que vemos con esta piscina municipal de fondo es que no hay que acostumbrarse a la mediocridad. Una bastante vergüenza esta situación. La comunidad es la que termina financiando este tipo de obras con sus impuestos y quiere un estándar mínimo«.
El fiscalizador confirmó que ya se derivaron acciones ante las entidades pertinentes para que se persigan las responsabilidades por este rápido deterioro urbano. El concejal de Iquique, Cristian Barra, cerró apuntando que «no ha pasado ni seis meses y ya tenemos este problema. Ojalá que también vengan las otras respuestas en Contraloría, por ahí es en donde al menos en lo que me compete como servidor público es poder canalizar la molestia«.




