
Tras casi dos años de intensa búsqueda internacional, el quinto implicado y ejecutor directo del crimen de Alfredo González fue capturado en Lima y puesto a disposición de la justicia chilena. El hecho, ocurrido en agosto de 2023, fue perpetrado por «maestros de sushi» que atacaron a la víctima con cuchillos de cocina por la supuesta pérdida de una billetera.
Un impecable operativo de inteligencia policial y coordinación jurídica internacional puso fin a la prolongada fuga del último eslabón de uno de los crímenes más impactantes ocurridos en el último tiempo en la capital regional de Tarapacá. La Policía de Investigaciones de Chile (PDI) confirmó la extradición desde Perú del autor material del homicidio de un hombre de 45 años, perpetrado con extrema violencia en las afueras de un céntrico restaurante de sushi en la comuna de Iquique.
El procedimiento estuvo a cargo de la Brigada de Homicidios (BH) de Iquique, cuyo vocero, el inspector Jorge Cárdenas Burgos, detalló el largo camino investigativo para cerrar este violento puzle policial. El crimen se remonta al 8 de agosto de 2023, cuando la víctima, identificada como Alfredo González, falleció en el Hospital Regional tras recibir más de 10 cortes en el abdomen con armas blancas, lo que le provocó una hipovolemia aguda severa.
Venganza en el barrio gastronómico: El brutal ataque de los cocineros
El trágico suceso se desencadenó a partir de un motivo insólito. Según los peritajes del fiscal Francisco Almazán, días previos al crimen, uno de los trabajadores de un local de sushi —de nacionalidad extranjera— denunció haber sido víctima de la sustracción de su billetera. La noche del 8 de agosto de 2023, cerca de las 22:30 horas, la víctima tomó contacto con este trabajador para ofrecerle devolver el documento a cambio de una recompensa en dinero, concertando una cita en la vía pública, justo afuera del restaurante.
Sin embargo, lo que se suponía una entrega pacífica se convirtió en una emboscada mortal. Cinco cocineros y funcionarios del sushi salieron del local provistos de cuchillos de cocina de alta dimensión. Mientras uno lo sorprendió y golpeó por la espalda de forma alevosa, los demás lo abordaron simultáneamente en el suelo. Pese a que la víctima logró ingresar mal herida al restaurante para alertar al dueño de lo sucedido, terminó desplomándose en la vereda tras perder una masiva cantidad de sangre.
Trabajo interagencial: Captura en Lima y juicio a la banda
La respuesta policial inicial permitió la detención en flagrancia de cuatro de los cinco agresores (dos de nacionalidad boliviana, uno peruana y uno venezolana). Todos ellos ya enfrentaron a los tribunales chilenos: tres de los maestros de sushi fueron condenados a 15 años y un día de presidio por homicidio calificado con alevosía, mientras que un cuarto recibió una pena de 10 años de cárcel debido a que colaboró llamando a las unidades de emergencia.
Sin embargo, el quinto imputado y sindicado como el autor material de las estocadas fatales logró evadir los cercos policiales esa misma noche, huyendo de inmediato hacia territorio peruano. «A través del trabajo de campo, logramos establecer que su paradero se encontraba en la ciudad de Lima», explicó el inspector Cárdenas Burgos.
A partir de ese instante, la PDI inició un exhaustivo trabajo interagencial junto a la Interpol y el Ministerio Público, logrando levantar una alerta roja internacional. El exhaustivo seguimiento dio frutos el 14 de marzo de 2025, fecha en la que las fuerzas policiales de Perú concretaron su captura en la capital del país vecino.
El proceso de extradición concluyó exitosamente este miércoles, quedando el peligroso delincuente puesto de manera oficial a disposición de la Corte de Apelaciones de Iquique para enfrentar su respectivo juicio oral, donde arriesga las penas más altas de nuestra legislación por el delito de homicidio calificado.




