
Un hito para el turismo y la identidad local se concretó en la zona norte del país. Con gran entusiasmo, las autoridades locales presentaron de forma oficial el primer Conjunto Escultórico Monumental de las momias Chinchorro, una imponente estructura de hormigón armado emplazada en un punto estratégico de la ciudad. El bello monumento quedó instalado junto a las cinco letras gigantes que forman el nombre de Arica, las cuales lucen elementos asociados a los hitos culturales de la multicultural región de Arica y Parinacota.
La ceremonia estuvo marcada por el orgullo de relevar un legado reconocido como Patrimonio de la Humanidad. Al pie del histórico Morro de Arica, el alcalde Orlando Vargas exclamó con fuerza: «¡Todos somos Chinchorro!». Visiblemente emocionado durante el corte de cinta, el jefe comunal enfatizó que esta milenaria cultura representa un atractivo patrimonial de primer orden que tiene la misión de posicionar a la ciudad como una potencia turística en toda la macro región andina.
Asimismo, la máxima autoridad comunal valoró el esfuerzo detrás del proyecto arquitectónico y artístico. El alcalde Orlando Vargas calificó el Conjunto Escultórico Monumental como «un aporte para el turismo regional», aprovechando la instancia para agradecer el trabajo técnico realizado por los equipos municipales de Cultura, Aseo y Ornato, Seguridad Municipal y Planificación. De igual manera, la autoridad destacó el respaldo unánime del Concejo Municipal, quienes celebraron la inauguración de la obra.
El mundo académico también se hizo presente para aplaudir este avance en la difusión del patrimonio arqueológico. El antropólogo de la Universidad de Tarapacá, Bernardo Arriaza, expuso con profunda emoción que, tras 109 años de rigurosas investigaciones y estudios, «es muy emocionante que Arica comience a proyectar la cultura Chinchorro». Para el especialista, la imponente instalación resulta profundamente significativa para la ciudad y para todos los investigadores que durante muchos años «predicamos en el desierto», consolidando por fin un reconocimiento público y masivo en el espacio urbano.




