
La habilitación de la vía, programada para este 20 de mayo, quedó en suspenso debido a una exigencia administrativa que resultó no ser aplicable en este caso. Mientras la Dirección de Obras Portuarias (DOP) y el municipio coordinan la resolución final, la empresa contratista se mantiene a la espera de las autorizaciones para despejar el tránsito y finalizar su retiro del sector.
Lo que debía ser una jornada de alivio para los miles de conductores que transitan a diario por el borde costero, terminó convirtiéndose en un nuevo dolor de cabeza. La esperada apertura de la Avenida Arturo Prat, a la altura de las obras que se realizan en el sector de Playa Bellavista, programada oficialmente para este 20 de mayo, no pudo concretarse debido a un sorpresivo tope burocrático que mantiene el flujo vehicular bloqueado.
El origen del problema radica en un trámite administrativo previo al inicio de las obras de entrega. Según los antecedentes recabados, se exigió una documentación específica que paralizó la habilitación de la arteria. Sin embargo, en un giro paradójico, este mismo requerimiento fue posteriormente desestimado por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), al confirmarse que dicha exigencia no correspondía aplicarse para este caso en particular.
La pelota entre la DOP y el Municipio
A pesar de que el MOP ya aclaró que el trámite no era procedente, la vía continúa cerrada. Actualmente, la situación está siendo revisada exhaustivamente entre la Dirección de Obras Portuarias (DOP) y la Municipalidad, entidades que deben coordinar el visto bueno final para la recepción y apertura definitiva del tramo frente a Playa Bellavista.
En medio de este fuego cruzado institucional se encuentra la empresa contratista encargada de los trabajos. Las fuentes son enfáticas en aclarar que el retraso no es responsabilidad de la empresa ejecutora. De hecho, las cuadrillas y maquinarias se mantienen en el lugar, paralizadas y a la espera de que las entidades públicas emitan las autorizaciones correspondientes para habilitar el tránsito y, finalmente, poder retirarse del lugar tras concluir los trabajos de mejoramiento en el sector.
Urgencia por una pronta solución
El cierre prolongado de la Avenida Arturo Prat, en un punto neurálgico para la conectividad de la ciudad, ha generado un impacto directo en la calidad de vida de los vecinos y trabajadores que se desplazan por la zona, provocando embotellamientos y alterando los tiempos de viaje en una de las rutas más críticas de la capital regional.
Frente a este escenario, existe un clamor generalizado desde la ciudadanía para que las trabas burocráticas se destraben a la brevedad. Las autoridades locales y el MOP enfrentan la presión de brindar una pronta solución para normalizar el tránsito y disminuir las molestias que afectan a la comunidad, devolviendo la fluidez a la principal avenida costera de la ciudad.




